El nombre de Cassano es el que más fuerte suena en la secretaría técnica del Milán en estos momentos, para cubrir la más que posible baja de Ronaldinho en este mercado de invierno. Parece que el astro brasileño se ha cansado del gran fútbol y ha decidido volver a su país a desplegar su magia por los terrenos de juego del Brasileirao.

“El Gaucho” dejó  con polémica Barcelona en el verano de 2008, para emprender una nueva aventura en las filas del A.C. Milán. Se esperaba que en Italia recuperase el nivel que hizo que el mundo del fútbol gravitara sobre sus  botas. No obstante, su rendimiento no ha sido el esperado, y parece que en el club lombardo se han cansado de esperarle, pese a la insistencia de Berlusconi, y que él también ha bajado los brazos.

No deja de ser una lástima, que con el infinito talento que tiene en sus piernas, se haya abandonado de esta manera y se haya convertido tan deprisa en un “ex-futbolista”. Ha sido captado numerosas veces a altas horas de la madrugada saliendo de locales nocturnos, incluso cuando el Milán sufría dolorosas derrotas.

Pero si finalmente Ronaldinho decide hacer las maletas, será “Talentino” Cassano quien le sustituya. Curiosamente, Cassano ha parecido coger el trayecto inverso. Ha sido desde muy pronto un “ex-futbolista” con vistas a recuperarse en futbolista. No son pocos los que lo han intentado, y menos son los que lo han conseguido. Ni siquiera Fabio Capello fue capaz de reconducir su polémico carácter.

Actualmente, Cassano esta apartado de la Sampdoria (por enésima vez en su carrera), por insultar a su presidente en una fuerte discusión. Y es que este joven de Bari prometía desde muy joven. En las calles de la ciudad se empezó a rumorear que había un chaval con cara de pillo que era tan bueno como Maradona. Incluso le llegaron a apodar “Il Maradona di Bari”.

A los 15 años, llamó la atención de los ojeadores del club de la ciudad, la Associazione Sportiva Bari, e ingresó en su cantera. Entre sus filas no dejó indiferente a nadie, tanto por sus jugadas en los campos de fútbol, tanto como por su complicado carácter. Una vez, en un torneo de juveniles, llegó a tirar a su propio portero, según él “para que no se aburriera”. En un partido de liga, Antonio sufría unos fuertes dolores en el cuello. Su entrenador le comunicó que le iba a sustituir, a lo que éste le respondió ” tú no me cambias a mí ni loco”. Acto seguido, salió al campo, metió 5 goles y se fue.

No cabe duda de que Cassano tiene un talento excepcional, pero que por su falta de cabeza no ha sabido o no ha querido (o ambas) explotarlo al máximo.

No deja de ser curioso que se fijen en Cassano para suplir la baja de Ronaldinho, esperemos que no sea peor la cura que la enfermedad.

Por Alfonso Huéscar.

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