David M.D.

Exuberante cuna de jugadores, siempre hemos visto a Brasil como una de las fuentes de talento futbolístico más fructíferas. Origen de grandes figuras, el campeonato brasileño también ha servido como el ocaso perfecto para muchos de ellos.

Pero en los últimos tiempos esta dinámica está cambiando. Muchos jugadores ya no sólo piensan en un retiro brasileño, si no en una segunda oportunidad ganar protagonismo y volver a escena. La situación económica es un factor clave. Muchas empresas se aventuran en el negocio de los patrocinios llevados por el viento favorable de la economía brasileña. Es el caso de los fichajes como Ronaldo y Roberto Carlos por el Corinthians, o el último y más sonado de Ronaldinho por el Flamengo.

La contratación de Ronaldo por el Corinthians en 2008, supuso una auténtica sorpresa en el mundo del fútbol. Apenas recuperado de su enésima lesión de rodilla, fichaba por un club de su tierra. El “fenómeno” parecía afrontar sus últimos días como profesional. El preámbulo ideal del momento de su retirada.

Pero lejos de esta visión romántica, el fichaje del brasileño supuso un movimiento económico y comercial inusitado en el club paulista. Coincidiendo con el año de su centenario, el Corinthians hizo contratos con numerosos patrocinadores. Batavo, empresa de alimentación brasileña, pagó cerca de 6 millones de euros sólo por 10 meses. Otra empresa, Bozzano estampó su publicidad en las mangas de la camiseta, dato a considerar ya que Ronaldo percibía el 80% de los ingresos de la publicidad en mangas y pantalones. Su sola presencia genera dinero. Así lo explicaba el director de marketing de Bozzano: “la marca se identifica con el carisma de Ronaldo, que está demostrando ser ante todo un hombre de éxito”.

El carisma, la fama y los patrocinadores también son elementos a tener en cuenta en el fichaje de Ronaldinho. Salvo que en este caso el club, una agencia y el propio jugador, establecen un juego económico del que esperan salir ganando todos.

Estas son las reglas: el salario de Ronaldinho son 5 millones de euros, aportando el 80% (4 millones) la agencia Traffic sports, y el 20% el club (1 millón). Pero indudablemente, la principal parte del negocio tiene su origen en los ingresos de los patrocinadores. Se parte de la cifra de 12,5 millones de euros (los ingresos por patrocinios del Flamengo en 2010), todo ingreso superior será repartido entre Ronaldinho (50%), Traffic sports (40%) y Flamengo (10%). Con la llegada del jugador al club, se espera que los ingresos publicitarios aumenten incluso hasta la cifra de 25 millones de euros. Comienza el juego.

Pero no todos corren el mismo riesgo. En el caso de Ronaldinho, el jugador cobrará como poco los 5 millones pactados, pudiendo llegar a cobrar, según las estimaciones, hasta 11,5 millones de euros. Todo ello sin contar que vuelve a su país, una oportunidad de oro para sentirse de nuevo importante en un equipo. El Flamengo seguirá cobrando los ingresos por patrocinios habituales, pudiendo ganar hasta un 10% más, y encima con el añadido de contar con Ronaldinho entre sus filas. Traffic sports es la que asume el mayor riesgo, aporta casi la totalidad del sueldo y en cambio solo percibe el 40% de los posibles ingresos adicionales. Es con diferencia, la que puede salir realmente perdiendo ya que no tiene los beneficios seguros del sueldo, o la presencia del jugador en su equipo.

Dinero y fútbol, eterno binomio que ha llevado a juegos de malabares como éste. El Brasileirao ganará relevancia con una figura como Ronaldinho. Futbolísticamente, el rendimiento del jugador despierta muchas dudas. Económicamente, parece que será un éxito.

Anuncios