Hace seis años se descubrió vida extraterrestre en el Sistema Solar. Sin embargo, la sonda de la NASA que regresaba con las muestras se estrelló en México y la mitad del país se ha convertido en una zona “infectada”, controlada por los militares de USA. El reportero fotográfico Andrew Kaulder (Scoot McNairy) se encuentra en San José cuando recibe la orden de recoger a Samantha Wynden (Whitney Able), la hija del dueño de la agencia de noticias donde trabaja, y escoltarla hasta una zona segura de la costa. (FILMAFFINITY)


Una historia que promete por guión, pero que se extingue en los primeros minutos, cuando, con títulos, cuenta el comienzo de lo que la película trata. Un accidente que desencadena el “asentamiento” de una especie extraterrestre en el norte de México. Después de esto, toda la cinta acaba convertida en una historia de amor, de lo más típica, desenvolviéndose en un ambiente aparentemente hostil que decepciona por escenografía y efectos.
Algunos puntos de humor que destacar a lo largo de este trabajo cinematográfico, pero ya está. Esquemáticamente, chico conoce chica. Chica prometida con tío poderoso. Chico es un currante de la vida. Chico se enamora de chica. Viven un viaje apasionante y “peligroso”, duras experiencias, acaban unidos. Chica se enamora de chico. Fin.

Lo más positivo de este film, la escena final, que, por no generar más spoiler, no voy a desvelar, pero es la que más efectos especiales elaborados posee (ya que el resto son bastante malos). Además, es la que realmente hace que ciertos aspectos psicológicos de los personajes evolucionen. También supone un punto de inflexión en el proceso de compresión de la película, ya que es como el lazo que por fin se abrocha.
En resumen, una película de la que se podía sacar más partido, que está teniendo más bombo mediático y publicitario del que, en mi opinión, se merece, y que no ofrece nada que no se haya visto ya.

 

Kike Martín.

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