A las 20:00, en Sevilla tenía lugar la primera de las 2 semifinales, enfrentando al Sevilla F.C. y al Real Madrid C.F. Mucho se había hablado durante esta semana de este partido, a raíz de un polémico vídeo que realizó el club hispalense para motivar a su afición en vistas al trascendental encuentro.

Y como el ambiente venía caldeado, caldeado empezó el partido. No fue un encuentro de un fútbol brillante, pero no se puede negar que fue un partido emocionante, aunque en algunos momentos la sobreexcitación tomara las riendas de los jugadores, dando lugar a entradas fuertes y feas, como la de Lass a Sergio Sánchez, que se tuvo que marchar lesionado poco después de cuarto de hora de juego.

El Madrid, que formaba en el centro del campo con el trivote Lass-Xabi Alonso-Khedira, parecía estar más metido en el partido que un Sevilla, que salvo su garra escaseaba de argumentos futbolísticos. Así las cosas, rondando el minuto 20, y tras una pérdida del Sevilla en el centro del campo, Benzema tira una pared con Özil, se marcha por la banda derecha, entra en el área. Emulando a su gran ídolo Ronaldo Nazario da Lima, amaga con el cuerpo para zafarse de Alexis, con un recorte sienta a Escudé y se encuentra mano a mano con Palop. El resto es historia, haciendo gala de la frialdad que se le presupone, el francés tira con la zurda al palo largo, donde el cancerbero sevillista no puede hacer nada. Uno a cero.

Tras este gol, la afición del Sevilla pareció enfriarse, no así el equipo, que siguió intentándolo hasta el final de la primera parte.

Y es en los compases finales del primer tiempo donde va a tener lugar la jugada del partido. Luis Fabiano recibe en la frontal del área de Kanouté, dribla a Casillas y tira a puerta vacía. Es entonces cuando aparece Albiol, que lanzándose a interceptar el tiro consigue frenarlo con el muslo. Pero el balón no se detiene y sigue su camino envenenado hacía las redes de la portería madridista, hasta que en un gran acto reflejo, Albiol introduce la puntera y consigue sacar el balón de la línea. Fermín el del banderín, que estaba bien colocado para la jugada no da el gol, pero el lió ya estaba montado. ¿Rebasó completamente la pelota la línea de gol? ¿Se equivoca el asistente al no conceder el gol? Juzguen ustedes.

El segundo tiempo comenzó como el primero, con más corazón que fútbol. Mourinho dio entrada a Marcelo y Di Maria para tener juego por las bandas y ganar en velocidad, mientras que por su parte Manzano metió a Renato para ganar en fútbol, ya que las luces del centro del campo sevillista parecían haberse fundido.

El Madrid mantuvo el control del partido, e incluso pudo haber aumentado la distancia en el marcador, pero el balón inexplicablemente no quiso entrar en una jugada digna de estar en el ranking de fallos de la temporada.

El partido se fue terminando entre arreones por parte de los 2 equipos, pero sin llegar a crear mayor peligro. Es un buen resultado para la escuadra madridista, pero harían muy mal los de Mourinho en confiarse, ya que la eliminatoria sigue estando abierta.

La nota negativa del encuentro la puso algún energúmeno, que se cansó de sujetar su botella de agua en la mano, y decidió que lo mejor que podía hacer con ella era tirársela a Casillas, impactándole en la cabeza. Por suerte, no hay que lamentar males mayores que el susto, y la sangre no llegó al río.

Alfonso Huéscar

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