Con tan sólo 20 años ya ha dejado su tarjeta de presentación en Europa. Su nombre es Nikola Mirotic, y va a marcar una época en el baloncesto europeo. ¿Cómo se puede hacer esta afirmación de un joven imberbe?

Desde hace años se sabía de su potencial. Fichado por el Real Madrid procedente de la cantera “Joker School” de Pogdorica (Montenegro), la ciudad que le vio nacer. Fue designado 2 veces MVP del torneo junior de L’Hospitalet. Allí también dejó una marca para el recuerdo: 84 puntos de valoración (35 puntos, 23 rebotes, 9 robos y 6 tapones) en un partido con sabor agridulce para el montenegrino, pues su equipo perdió ante el Zeleznik.

Tras pasar un año en la LEB Bronce, en el filial del Real Madrid, se marchó cedido en 2009 al Palencia Baloncesto para forjar su desarrollo. Un añito en el infierno curte a cualquiera. Y vaya si le curtió. Sus números no fueron espectaculares (8 puntos y 4,5 rebotes por partido) pero la experiencia adquirida le serviría para el futuro.

El Europeo Sub 20 de Croacia sería otro buen lugar donde dejar su sello. Por supuesto, no defraudó. La selección española consiguió el bronce y él fue miembro del quinteto ideal del campeonato. Ettore Messina parecía haberle echado el ojo para su plantilla de cara a esta temporada y le hizo un hueco en el primer equipo.

No contó con la confianza del técnico italiano en los primeros partidos. Hasta la jornada 13, tan sólo dispuso de 66 minutos para mostrar su juego en ACB; aún con ese pobre bagaje, consiguió hacerle 11 puntos en 19 minutos a Unicaja en la décima jornada. En la Euroliga, las cosas le iban algo mejor; el último encuentro de la fase de grupos, frente al Charleroi, le sirvió para darse a conocer ante el público europeo. 19 puntos en 21 minutos, si bien el equipo de la capital venció 94-45.

El último partido de 2010 fue muy doloroso al perder por 20 puntos ante el Regal Barça en un encuentro horrible por parte de los madridistas. Él ni siquiera pudo anotar una canasta en el Palau. Nikola Mirotic necesitaba minutos, sabía que cuando los tuviese, se ganaría la confianza de su técnico. Y el 2011 se los trajo. El día 2, frente al Granada, el canterano tuvo 20 minutos que le bastaron para ser el máximo anotador de su equipo con 17 puntos. Se ganó el crédito que reclamaba y entró a formar parte de la rotación del conjunto blanco, con actuaciones destacadas ante Cajasol y Fuenlabrada (19 puntos en cada una). La joven perla aún guardaba un as en la manga.

Frente al Montepaschi Siena, un “hueso” como rival, y en su cancha, Mirotic jugó 17 minutos de oro. Sus cuatro triples sin fallo ayudaron al Real Madrid a culminar la remontada en un partido que se les puso cuesta arriba desde el principio. Además de eso, 4 rebotes y 3 tapones. Hace de todo.

Si aún no lo han visto, no se preocupen, será famoso. Sorprende que alguien cercano a los 2,10 tenga ese tiro de media y larga distancia. Su velocidad y movimientos en la pintura le permiten jugar tanto de alero como de ala-pivot. Da igual contra quién se enfrente; fuera de la cancha es tímido, pero sobre el parket no tiene piedad de nadie. Quizá sea por ese carácter balcánico que lleva en los genes, ese que tantos éxitos ha dado a los países de la ex-Yugoslavia.

Su nombre es Nikola Mirotic, y va a marcar una época en el baloncesto europeo.

Autor: El Bigote de Preciado

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