Cinco fases antes de llegar a la final tuvo que superar el serbio Novak Djokovic, para poder derrotar en ésta a un cansado Murray que no dio la talla. El escocés, después de derrotar al español David Ferrer en la semifinal, carecía totalmente en el partido de ayer de físico y mentalidad suficiente como para ganar la final de un trofeo importante.

Sin embargo, el gran (y no sólo metafóricamente hablando) Djokovic se mostró sobre la pista australiana como una importante alternativa para desbancar a los dos primeros clasificados en el ranking ATP, Nadal y Federer, de cara a la consecución de títulos, este es el segundo Open Australia del serbio, y como gran amenaza en la carrera por el primero puesto en el ya mencionado ranking, en el que ahora se encuentra tercero. Se mostró como una verdadera máquina apisonadora que no renunció a la calidad y la potencia de su juego en ningún momento, a pesar de sus molestias de rodilla (la tuvo vendada durante todo el partido).

Melbourne Park se convirtió en testigo atento de la victoria de un tenista que, además, consiguió doblegar a Roger Federer en las semifinales del torneo de las antípodas. El suizo no tuvo opción así de seguir ampliando su record de “grandes” victorias al perder por 7-6(3), 7-5 y 6-4.

El partido de la final comenzó mucho más disputado de lo que realmente fue luego. Apenas dos horas y treinta y siete minutos de partido le bastaron al serbio para derrotar en tres sets a Murray, que en el segundo llegó a ir perdiendo por 5-0. Al final, en la primera bola de partido de la que dispuso el potente Djokovic, se llevó el partido con un resultado final de 6-4, 6-2, y 6-3.

Andy Murray, acusando, según sus propias palabras, el cansancio y la fatiga del partido contra Ferrer en semifinales, apenas pudo hacer el esfuerzo de aguantar los envites de su rival, que atacaba desde el fondo de la pista dominando el juego. Durante el segundo set la desesperanza se hizo presa de él, y lo dejaba reflejar en su rostro, grave error. A partir de aquí el encuentro no tuvo ningún tipo de emoción añadida, el escocés estaba derrotado.

Este Open de Australia nos ha dejado cosas muy buenas y cosas muy malas. Djokovic es una alternativa, y a Murray sólo le falta no decaer anímicamente en los momentos difíciles. David Ferrer mostró un poco de su buena suerte contra Nadal y un poco de gafe en la semifinal contra el escocés. Federer, agotado también, cayó en semifinales contra el que luego se proclamaría campeón. Nadal, acusando sus demasiado habituales problemas físicos, cayó lesionado ante su compatriota David Ferrer.

El cuadro femenino individual se resolvió con la victoria de la belga Clijsters ante la china Li por un marcador de 3-6, 6-3 y 6-3. Las siguientes paradas tenísticas serán muy importantes para ver cómo evoluciona todo. Seguiremos al tanto.

Autor: Kike Martín (Tintero Idealista)

Anuncios