Difícil papeleta tenía el Almería en la noche de ayer. Tras recibir un serio correctivo (5-0) por parte de los azulgrana en la ida de las semifinales de la copa, la vuelta se presentaba más bien como un trámite para los 2 equipos.

El Almería, en busca de salvar el honor tras la goleada, el Barça, una oportunidad para que los menos habituales tuviesen mas minutos. Los locales empezaron fuerte, con un tiro al palo, pero el partido pronto transcurrió por los derroteros previsibles, y el equipo azulgrana se hizo con las riendas del encuentro. Al filo de la media hora, el lateral brasileño Adriano dió al traste con las pocas esperanzas que los locales pudieran tener, con un golazo que hubiera firmando el mejor  Messi.

Entonces el partido, pasó de trámite a historia. El segundo tiempo fue más de lo mismo. Dominio azulgrana, un Almería que ponía voluntad, aunque poco acierto, y una demoledora efectividad azulgrana de cara a portería.

Thiago, el futbolista  llamado a sustituir a Xavi en el futuro, hizo el 0-2 con un soberbio cabezazo dentro del área. Diez minutos más tarde, Afellay se estrenaba como goleador azulgrana haciendo el 0-3 definitivo. Fin de la historia. El Barcelona se convertía en primer finalista de la copa.

Tras el pitido final en Almería, era el turno del Real Madrid y Sevilla. La ida ya venía calentita por la polémica del famoso gol (o no gol) que no se concedió al cuadro hispalense, por lo que el partido pintaba cuanto menos animado.

Y poco tardó el encuentro en animarse del todo, ya que rozando el cuarto de hora de juego, Negredo recibió de Zokora y batió con una soberbia vaselina a Casillas, al mismo tiempo que el linier levantaba el banderín. Fuera de juego. Otra vez el fantasma del gol anulado sobrevolaba la eliminatoria, y encendía el ánimo de la afición sevillista.

En cuanto al fútbol, el encuentro dejó bastante que desear. A los dos equipos les costó elaborar juego, en el Madrid por un apreciable desgaste físico de sus jugadores, y en el Sevilla porque le faltan jugadores creativos en la medular.

Benzema y Cristiano tuvieron las mejores oportunidades madridistas (el primero llegando a fallar un rechaze a porteria vacia), pero no fueron ellos sino Özil quién abrió la lata. El alemán recibió un gran pase de Khedira en el minuto 83, dribló a Javi Varas y 1-0. En este momento de bajón de los merengues, el ex del Werder Bremen parece ser el único que aporta algo diferente.

La eliminatoria parecia sentenciada, aunque el Sevilla lo siguió intentando hasta el final, auque una vez más sin acierto.

Adebayor, que entró por Benzema poco después del gol de Özil, hizo el definitivo 2-0  con un gran control a pase de Lass. Curiosa noche de copa, donde se estrenaron como goleadores los dos fichajes de invierno de los finalistas, Barcelona y Real Madrid.

La final se disputará el 20 de abril, entre 2 equipos que están llamados a discutirse mano a mano todas las competiciones esta temporada, donde parece que los culés han tomado la delantera tras el 5-0 y los últimos resultados en liga. Pero ya se sabe que en las finales no hay favoritos. Solo puede ganar uno. Impacientes porque llegue ese día solo nos queda una cosa: mucha suerte a los dos.

Nos vemos el 20 de Abril.

Alfonso Huéscar

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