“18 títulos, 5 Copas de Europa… Es el Chelsea un equipo más grande?”

Con ese lema hacían alusión unos aficionados reds a las palabras de Fernando Torres tras su fichaje por el equipo de la capital. Tras un partido carente de fútbol por el planteamiento de Carlo Ancelotti, ha quedado demostrado que el Liverpool aún no ha dicho su última palabra en esta Premier. Está claro que no la va a ganar, está a 16 puntos de la cabeza, pero ya ha conseguido entrar en puestos de Europa League y, con los fichajes de Luis Suárez y Andy Carroll, aún sueña con clasificarse para la máxima competición continental la temporada que viene.

El partido tuvo poco que contar. El Liverpool bien plantado atrás para salir al contraataque y el Chelsea con posesión estéril de balón. La posición de Anelka en la mediapunta blue fue el peor experimento que a Ancelotti se le podía ocurrir. Estorbó a Lampard y a Torres y no  sirvió ningún balón bueno a sus compañeros de ataque. Horrible. En la segunda parte Meireles (qué gran llegador tiene el Liverpool) anotó el gol que a la postre sería decisivo. El entrenador italiano había decidido retirar del campo a Torres unos minutos antes para dar entrada a Kalou. Por parte del Chelsea, apenas podemos destacar ninguna jugada de peligro; un disparo de Malouda desde dentro del área que despejó Reina o algún remate de cabeza de Ivanovic de córner, pero nada serio. Anelka deambuló por el campo hasta el minuto 93, cuando el colegiado decidió señalar el final del encuentro.

Los partidos del sábado vinieron cargados de emociones. Louis Saha consiguió marcar 4 goles en la victoria del Everton sobre el Balckpool (5-3), Carlos Tévez  fue el héroe de su equipo al anotar un hat-trick frente al West Brom (3-0), un doblete de Huth sobre la bocina permitió al Stoke City obtener 3 puntos en su encuentro frente al Sunderland (3-2). Por su parte, el Wolves (colista de la Premier League) consiguió remontar el gol de Nani y acabar llevándose la victoria en su partido frente al Manchester United (2-1). Es curioso que vayan últimos tras haber ganado al Manchester City (2-1), Liverpool (1-0), Chelsea (1-0) y Manchester United (2-1). La semana que viene se enfrentan al Arsenal, el único equipo del big four al que no han vencido.

Fábregas y Denilson tras el empate

El partido que pasará a la historia fue el Newcastle-Arsenal. Las urracas fueron capaces de remontar un 0-4 en poco más de media hora. Walcott, Djourou y van Persie (en dos ocasiones) pusieron por delante a su equipo en una primera parte casi perfecta de los de Wenger. Pero la segunda parte trajo varios protagonistas. En primer lugar Diaby, que recibió una peligrosa entrada de Barton en el minuto 50 a la que reaccionó de forma infantil, agarrando por el cuello y empujando al mediocentro inglés. El árbitro decidió expusar al francés y dejar sin castigo a Barton.

Phil Dowd, el colegiado del encuentro, tenía ganas de ser el centro de atención y, para ello, decidió pitar 2 penaltis a favor de los locales, cada uno más dudoso que el anterior. El segundo tras un leve empujón de Rosicky a Williamson. He aquí el tercer protonista: Tomas Rosicky. El checo comenzó la temporada jugando bien y dispuesto a pelear por un hueco en el equipo titular gunner, pero cada vez juega peor. Hizo oposiciones a peor jugador del encuentro (sus 20 minutos sobre el césped coincidieron con la remontada) y salió vencedor, pues no consiguió hacer nada bien, al menos para el Arsenal. Para el Newcaste, regaló un penalti y 2 faltas cercanas al área (de la segunda vino el gol del empate, tras una preciosa volea de Tioté). 4-4 en un partido imposible que sirvió para demostrar, una vez más, que el fútbol es imprevisible.

Para la próxima semana nos espera el apasionante derbi de Manchester en Old Trafford.

Resultados

Clasificación

Autor: El Bigote de Preciado

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