David M.D

A finales del siglo XIX, Glasgow presumía de ser considerada “el taller del imperio”. Era una ciudad rica en materias primas y con un importante tejido industrial. Durante los convulsos años de la revolución industrial, el comercio llevó fortuna a esta ciudad del condado de Lanarkshide. Abundantes fábricas y astilleros, daban trabajo a la creciente mano de obra que se concentraba en la ciudad.

Es en este periodo es donde se fundan alguno de los clubs más conocidos hoy en día. El fútbol unificó sus reglas y pronto comenzó a expandirse por las islas británicas. En 1872, un grupo de seguidores del remo vieron a un grupo de hombres jugar al fútbol en el Green Flesher´s Haugh y decidieron crear un equipo. Más tarde en 1873, uno de ellos sugeriría el nombre de Rangers, al leerlo en un libro sobre rugby inglés.

El trabajo industrial provocó un éxodo del campo a la ciudad. La ciudad aumentó su población, que crecía sin apenas espacio para ello. Las jornadas de trabajo incluían a hombres, mujeres y niños sin apenas protección. Algunos debían vivir sin las condiciones mínimas. Con este ambiente, empiezan a surgir las asociaciones de caridad. Una de ellas fue Poor Children’s Dinner Table. Como iniciativa para recaudar fondos, el hermano Walfrid creó en 1888 un equipo de fútbol llamado Celtic. Un nombre elegido intencionadamente para mostrar su cultura celta, para exponer los orígenes irlandeses y escoceses del club.

Green flesher´s haugh en 1955, Glasgow

El 28 de mayo de 1888 tuvo lugar el primer partido entre ambos equipos. En esta primera ocasión, ganó el Celtic por 5-2. Los dos participaron desde la primera temporada en la primigenia liga escocesa de fútbol, comenzando en la campaña 1890-91. Ninguno de ellos lo sabía, pero habían puesto la semilla de uno de los enfrentamientos más apasionantes del fútbol mundial, el old firm derby.

Y su nombre no es casual. Old firm significa empresa antigua, y en parte lo es. Desde siempre, Celtic y Rangers han copado los primeros puestos de su campeonato, cobrando mayor importancia que cualquier club en Escocia. El origen de esta denominación lo podemos encontrar en la final de copa de 1909, acabó en empate y se tuvo que jugar la repetición. En el segundo partido, hubo una invasión de campo motivada por el rumor de que estaba pactado otro empate, para repetir también una vez más, la recaudación.

Y es que los mismos rivales irreconciliables dentro del campo, son socios fuera de él. Entre ellos forman una unión, para maximizar el beneficio que su propia rivalidad produce. Acuerdan derechos televisivos y prácticamente manejan la liga. Es por ello que en el resto de Escocia son vistos con recelo, pero a la vez, tienen hinchas repartidos por todo el país.

Pero el dinero no puede pagar una rivalidad tan espiritual. El alma de su enfrentamiento entiende otras razones. En todos los derbys hay signos encontrados, diferencias insalvables. Política y religión también juegan el Old firm. Son exhibidos y exaltados en cada una de las banderas del campo.

Desde su fundación, el Celtic siempre ha mostrado su personalidad ligada a la cultura celta. En 1921 se estableció Irlanda como Estado libre. La identificación con el país vecino es total. Los bhoys tienen en Irlanda su mayor cantera de seguidores. Es por ello que la bandera tricolor ondea en el Celtic park. Verde, blanco y naranja que pinta los cánticos de la grada de los greens.

En el club vecino, la rivalidad les hizo decantarse poco a poco por otras ideas. Los seguidores del Rangers se identifican con otra simbología. Los blues portan la bandera unionista, que viste también los colores del club. Forma parte de la rivalidad, la identidad del club supera el deporte y llega hasta la religión. Durante muchos años el Celtic era católico y el Rangers protestante. Los jugadores comulgaban con la religión del club, y cualquier posible cambio era impensable. En los últimos años esta dinámica ha cambiado. Con la globalización, las fronteras nacionales languidecen y las barreras ideológicas en estos clubes ya no son tan sólidas como antaño. Aun así, pocos cambios de jugadores entre uno y otro equipo ha habido. Son imperdonables.

El derby de Glasgow también tiene su particular leyenda negra. Numerosos han sido los disturbios entre las dos aficiones. Partidos de liga y finales coperas, son los dos mejores equipos de Escocia y se reparten los títulos. Es por ello que durante una misma temporada pueden llegar a enfrentarse en numerosas ocasiones.

Varios ejemplos ilustran su enfrentamiento. En 1980, la final de Copa que ganó el Celtic, hubo una invasión de campo al final del partido. Los graves disturbios, fueron una de las razones por las que el alcohol fue prohibido en los campos de Escocia.

Y es que sus partidos de liga se juegan siempre al mediodía. Para evitar que los ánimos se calienten y provoquen sucesos como los de Mayo de 1999. Los hinchas del Celtic lanzaron bengalas a la afición rival, haciendo temer por la seguridad de los espectadores. Hay demasiados antecedentes de este tipo de sucesos. Escocia sabe que parte de la imagen que exporta, depende de este clásico enfrentamiento y es por ello que está llevando a cabo medidas para controlarlo. Horarios diferentes y restricciones a la venta de alcohol, son algunas de ellas.

En Europa, ambos equipos no han disfrutado de la importancia que su historia les otorga. Desde que en 1967 el Celtic ganara la Copa de Europa, no ha llegado a una final del máximo nivel hasta 2003, cuando perdió la final de la UEFA ante el emergente Oporto de Mourinho. En el caso del Rangers, fue el primer equipo británico en alcanzar una final europea. Dos finales de la Recopa (61, 67) y una de la UEFA (08), acompañan a su único título continental, la Recopa de 1972.

Más de un siglo de historia del Old Firm, 391 derbys. En 156 ocasiones han vencido los Rangers, por las 141 del Celtic. En liga, 42 títulos para el Celtic y 53 para el Rangers, que se enorgullecen de ser los más exitosos. En la última ocasión, vencieron los greens en Ibrox park por 0-2. La rivalidad continúa y se retroalimenta.

El próximo Domingo día 20 tienen otra oportunidad en Celtic park. Otro asalto de esta pugna centenaria. Ninguno se entiende sin la rivalidad con el otro. Ambos luchan por ganar dentro y fuera del campo. Un enfrentamiento que trasciende el césped.  Dos identidades y un partido en juego, el Old firm derby.

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