Partido mediocre en Gerland donde los de Mourinho sacan un empate con sabor agridulce. El Madrid fue un equipo espeso y sin ideas incordiado por un físico Olympique de Lyon. Tras el descanso, Gomis contrarrestó un sutil gol de Benzema que adelantó al Real Madrid nada más entrar al terreno de juego.

Se presentaba el Madrid en Lyon sin trivote y con la clara convicción de que no se debía perder en terreno francés. No fue una primera parte digna de eliminatoria de Copa de Europa. Por una parte el Lyon hacia uso de su fútbol físico y aguerrido intentando anular la exquisitez de Özil, les funcionó, ayer no fue el día del alemán. Por la parte madridista, la primera mitad se movió entre la frialdad y la imprecisión, su primer tiro a puerta llegó en el minuto 30. Poca movilidad y solidez como rasgos fundamentales.

Mientras que el Madrid no encontraba como dominar el partido el Olympique se sacó las mejores ocasiones de la chistera. Gomis mandó al limbo las mejores oportunidades en unos 45 minutos que oscilaban entre el corto trascurso que hay del sueño al bostezo.

Dos palos consecutivos, uno de Cristiano y otro de Ramos hicieron al Madrid despertar en la segunda mitad. Los de Mourinho cambiaron, no drásticamente pero si lo suficiente como para crear peligro a un incómodo Lyon. Todo ello hasta el minuto 64, ahí entró Benzema sustituyendo a un laborioso Adebayor, un minuto más tarde el francés fue profeta en su tierra. Era el primer contacto del balón con su bota cuando este apático estilista paseó el balón por el área francesa, amagó y definió por abajo. En los instantes mas calientes del partido el francés se mueve como pez en el agua, su frialdad es su mayor virtud en esos momentos , ni se inmutó. Probablemente esta virtud sea la que haga grande a un futbolista que parece anestesiado sobre el terreno de juego.

A raíz del gol, Mourinho sentó a un desaparecido Khedira y dio entrada a Lass con el objetivo clarividente de mantener el buen resultado. No pudo ser ,a falta de cinco minutos, Gomis aquel jugador potente pero no preciso remató un balón en el área de un desordenado Madrid. Nada más hasta el final, empuje del Lyon debido a la ilusión y contragolpes del Madrid como método de salvación.

Con esto, el Madrid consigue un empate que en realidad es un buen resultado de cara al partido de vuelta. No se jugó bien pero lo importante es el resultado.¿No se quedó en eso cuando trajeron a Mou?

Pedro Antolinos

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