Vieira levantando la FA Cup de 2005

En 2005 el Arsenal levantó su último título hasta ahora, la FA Cup. Hoy se presentaba en Wembley con la obligación de romper esta larga racha, pero todo se torció dede el principio. A los 3 minutos de partido Wenger tembló cuando Gardner encaró a Sczesny y este le hizo penalti. El linier levantó la bandera indicando fuera de juego, sin prestar atención a un Clichy que lo rompía por más de un metro.

La baja de Cesc se notaba en demasía, a pesar del jovencísimo Wilshere, que tomó la responsabilidad de crear el fútbol ofensivo del Arsenal. Escudado por Nasri, buscaban las diagonales de Arshavin y los desmarques de van Persie, incisivos en el primer tiempo. Zigic golpeó primero, tras un saque de córner, imponiendo su altura en el área gunner. Fallo en la marca de Djourou y mala salida de Sczesny.

El Arsenal no tardó demasiado en igualar el marcador; una contra fulgurante llevada por Nasri y Wilshere acabó con un disparo durísimo del inglés que se estrelló en el larguero. El rechace le cayó a Arshavin, que se internó en el área y centró a van Persie para que con su pierna derecha empatase con una preciosa volea. El partido volvía a tomar color rojo y el Birmingham parecía noqueado.

Foster, MVP de la Final

Foster se convirtió en héroe en la segunda mitad, con varias intervenciones claves que impidieron el gol de los de Wenger. El dominio era del Arsenal, pero una vez tras otra se encontraban con la gran figura del meta inglés, un muro infranqueable que no mostraba grietas. Wenger retiró del campo en primer lugar a su capitán, Robin van Persie, para dar entrada a Nicklas Bendtner, algo que no se entiende a no ser que el holandés estuviese lesionado. En segundo lugar, el sacrificado fue Arshavin para dar entrada a Chamakh. El dominio seguía siendo del Arsenal, pero el Birmingham creaba ocasiones a balón parado y al contraataque, gracias a un omnipresente Zigic, que se comía a los centrales gunners, especialmente a Djourou.

Obafemi Martins

En el minuto 89, 5 minutos después de haber saltado al campo, Martins anotaba el 2-1 definitivo para el Birmingham en la jugada tonta del partido. Un centro aparentemente inocente que Sczesny se disponía a coger fue tocado por Koscielny, que trató de despejarlo. El rebote cayó en los pies del delantero nigeriano, que simplemente tuvo que empujarlo al fondo de las redes.

 

Arsene Wenger

El Arsenal sigue vivo en sus otras 3 competiciones: 2º en Liga (a 4 puntos del Manchester United), en Octavos de F.A. Cup (frente al Manchester United en Old Trafford) y en Octavos de Champions League (2-1 en la ida frente al Barça). La final de la Carling es un gran varapalo para los de Wenger, a pesar de tener posibilidades de alzar algún otro título esta temporada. Rosicky no es Cesc, tampoco se le puede exigir que lo sea, pero sí se le puede exigir que aporte algo al equipo; el checo no da el nivel necesario para ser titular en el Arsenal y dista mucho de ser un capitán adecuado para un equipo con una falta grandísima de carisma sobre el campo. El jugador con mayor responsabilidad en este encuentro fue Jack Wilshere, jovencísimo mediocentro con menos de 50 partidos en la Premier. Y así les va.


Autor: El Bigote de Preciado

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