Títulos en lugar de carisma. Esa transacción realizó el Madrid el verano pasado contratando a Mourinho. Florentino ante el nivel del Barcelona decidió traer al único entrenador que pudo superar al talentoso ingenio de Pep y los suyos.

En Concha Espina se necesitaba un título que no dio Pellegrini. Con el chileno, el Madrid consiguió la mayor puntuación de los blancos en toda su historia pero fue incapaz de llegar al nivel esperado en Champions y en Copa. Desilusión para Florentino.

En el contrato de Mourinho venía incluido su papel como actor polémico, ante la prensa, ante las instituciones, ante su club, etc. Parece que cierto sector del madridismo ignoraba su papel como agitador de las masas.

A día de hoy cualquier aficionado madridista opinará que Mou es un gran entrenador pero se mete en demasiados líos. Es cierto. Además en líos innecesarios que sólo perjudican la imagen del Real Madrid, club que recurre al señorío como fuente de inspiración.

El Madrid siempre ha sido odiado en cierta medida, me explico, la gente que no es afín a este club siempre le ha tenido “tirria”. Cuestión de sentimientos. El antimadridismo siempre ha existido posiblemente como menosprecio a un club campeón. Lógico.

A día de hoy ya no es por envidia al campeón, a día de hoy es porque simplemente “cae” mal. Francamente mal, y es así porque su entrenador desempeña un papel con el objetivo de librar de presión a los jugadores. Con ello inunda de tensión a su club. Blanco y en botella.

La pregunta es si le compensa todo esto al Madrid. Ganar una Copa del Rey con tener a Málaga o Gijón como ciudades emergentes antimadridistas. O el caso de Coruña, donde intentaron agredir al técnico luso. Si algún día tuviera la ocasión de entrevistar al técnico portugués le preguntaría que si sus jugadores están de acuerdo con sus actuaciones en las ruedas de prensa. Me intriga saber que pensarían jugadores como Xabi Alonso o Casillas que representan la figura del futbolista señor por encima de las adversidades.

La pregunta sobre si compensa Mourinho será respondida a final de temporada. Si gana algún título el aficionado madridista obviará todos estos jaleos y solo verá a un equipo campeón con un magnifico entrenador. ¿Y si no gana, qué? Nadie apuntará a Mourinho, todo el mundo mirará para arriba. Para ese lugar donde se sienta un hombre que se lo ha jugado todo con el portugués. Su nombre, Florentino Pérez.

Pedro Antolinos

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