Si Pep hubiese escrito en un folio cómo debía ser el partido, el resultado sería lo visto esta noche. Los primeros 30 minutos el Barça se dedicó a tocar para desgastar a un rival que se presentaba como un serio oponente al fúbtol escelso del conjunto de Guardiola. A partir de ese momento, cuando los gunners ya sólo podían seguir la pelota con la mirada, Xavi, Iniesta y Messi comenzaron a asociarse, a encontrar las diagonales de Pedro y los desmarques de Villa, amén de las innumerables subidas de Dani Alves por su carril. 0-0 al descanso se planteaba perfecto para los visitantes, pues con la renta conseguida en la ida estaban a medio partido de situarse en cuartos de final, pero Leo Messi volvió a sacarse un conejo de su chistera sin fondo para subir el primer tanto al marcador.

Messi celebra su primer tanto con Iniesta

El argentino paró el tiempo ante la salida de Almunia para, con un toque supremo, levantar el balón por encima del guardameta y rematar a placer. Por cierto, Cesc Fábregas, capitán del Arsenal, sólo apareció en esta jugada: dio un taconazo a escasos metros de su área mientras su equipo salía que fue recuperado por Iniesta, el encargado de asistir a “La Pulga”. Fábregas permaneció sobre el campo hasta el minuto 77, en el que fue sustituido por Bendtner.

90 minuti son molto longo“, ya saben, y hoy puedo asegurar que lo son mucho más si se juegan en el feudo azulgrana. Porque 90.000 gargantas animan a cualquiera, y si además los tipos sobre el campo sienten ese equipo como suyo, son capaces de llevarles en volandas hasta el final del partido. En el minuto 53 el Arsenal consiguió empatar gracias a un gol de Busquets en propia puerta tras un córner, en uno de los pocos acercamientos (casi el único) del Arsenal al área de Valdés. 3 minutos después Bussaca decidió mostrar la segunda amarilla a van Persie por perder tiempo, cuando el holandés chutó a puerta tras haber pitado fuera de juego. Una decisión, cuanto menos, rigurosa, aunque no creo que el Arsenal esté fuera de los cuartos de final por el colegiado.

Massimo Busacca expulsa a van Persie

Ahí se terminó el Arsenal. La defensa comenzó a mostrar todas sus costuras ante la falta de ayudas por parte del centro del campo, que intentaba contener los ataques blaugranas que se sucedían una y otra vez, cada vez con más frecuencia; parecía un asedio para Almunia, que entró en el minuto 18 sustituyendo al lesionado Sczesny. El Barça trianguló y elaboró ese fútbol de altos quilates que sólo ellos parecen practicar, con desmarques eléctricos y pases imposibles. Era cuestión de tiempo que el Arsenal tocase la lona; en 3 minutos, entre el 69 y el 72, los culés dieron un zarpazo tremendo a los gunneres con dos goles marca de la casa. El primero obra de Xavi, que recibió una asistencia de Iniesta tras driblar a tres contrarios. Djourou decidió sentarse a mirar al astro manchego, uno o dos pasos por encima de cualquier oponente gunner. El segundo lo transformó Messi desde el punto de penalti, pena máxima señalada por una falta de Koscielny sobre Pedro dentro del área. Cabe destacar la actuación de Wilshere, con diferencia el mejor de los visitantes; al menos fue uno de los que mostró coraje y pretendió plantar cara al conjunto de Guardiola.

Los últimos minutos el Barcelona se dedicó a tocar y a recibir los aplausos de su público. No necesita más; el equipo de Guardiola hunde física y psicológicamente a sus rivales. El Arsenal se plantó en el Camp Nou como un posible escollo, un equipo que practica un gran fútbol y candidato a ganar la Premier. Tras el partido se van derrotados, con la apariencia de un equipo frágil, sin un sólo tiro a puerta, con las lesiones de Sczesny y Fábregas (con un pinchazo en el muslo) y con la sensación de que, a lo que ellos juegan, no parece el mismo deporte que practican los culés.

Autor: El Bigote de Preciado

Fuente imágenes: Sportyou
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