El pasado domingo, cuando el Hércules ganaba por 1-0 al Almería, Jorge López Marco “Tote” intentó hacerle un sombrero a Crusat, en el trascurso de tal maravillosa acción su rodilla derecha se resintió. El ex del Madrid abandonó el terreno de juego entre una gran ovación mientras el Almería hacía el empate a uno.

El lunes se confirmó la peor de las noticas, Tote sufre la lesión más temida por un futbolista, la “tríada”, que dejará al madrileño entre 6 y 8 meses apartados de los terrenos de juego. Sus 32 años son un gran inconveniente para que este jugador vuelva a deleitar al Rico Pérez.

El Hércules en un acto de señorio ya le ha ofrecido la renovación. El canterano madridista es un jugador distinto que o se le quiere o se le odia. Gente admira su sutileza y su magia desplegada en el terreno de juego, otros odian falta de actitud en demasiadas ocasiones. Tote al igual que otros muchos jugadores caracterizados por aportar algo nuevo a esto del fútbol también es criticado por su falta de implicación en determinados momentos.

Eso le hecho no ser titular indiscutible esta temporada con Esteban, en el primer partido deleitó a la grada frente al Athletic, después no volvió a la titularidad hasta pasado un mes. Se sentó en el banquillo, en la grada , deleitó sobre el césped. “Nunca cambiaré mi forma de jugar” afirmaba cuando no entraba en las convocatorias.

Refleja su personalidad dentro y fuera del terreno de juego. “Esto esta chupao” resaltó siendo consciente de que se perderá el resto de la temporada. Tote un jugador que hace magia y se ausenta a partes iguales. Todos nos hemos llevado una decepción al saber que su prodigiosa pierna izquierda estará un tiempo sin asomar por el Rico Peréz. Por el mes de septiembre reaparecerá en los terreno de juego. Volverá un jugador distinto, de los que quedan pocos.

Pedro Antolinos

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