El Tottenham ha conseguido una histórica clasificación para los cuartos de final de la Champions. El equipo de Londres se sirvió de la ventaja conseguida en San Siro en el partido de ida para pasar a la siguiente. Con ese pobre 0-0, el Milan se despide de la máxima competición continental, y se centrará en conservar el primer puesto en el que se encuentra en la Serie A.

El Milán saltó al césped de White Hart Lane con la intención de al menos marcar un gol que equilibrara el resultado de la ida. Con un ataque formado por Robinho, Ibrahimovic y Pato, el Milán atacaba la meta defendida por el brasileño Gomes. Pese a ese arsenal ofensivo, las ocasiones no resultaban excesivamente claras. Los “Rossoneri” llegaban al 60% de posesión en ese primer tiempo, y puede que mereciera algo más antes del descanso. Por su parte, el Tottenham simplemente las veía venir. Estamos acostumbrados a ver el equipo dirigido por Harry Redknapp a desplegar un juego vistoso y veloz, pero en el partido de hoy cambio de rol para mantenerse firmes en defensa y no conceder ningún gol. Y triunfó la estrategia, y sobre todo en la primera parte se dedicó a conservar el resultado, buscando que Crouch prolongara algún balón.

En los segundos 45 minutos, el Milan tenía que salir con todo para conseguir la clasificación, pero su juego ramplón no daba resultados. Además, los cambios realizados por Allegri nos sirvieron para mucho. Tampoco se puede pedir mucho a un plan “B” formado por Strasser, Merkel y Antonini. Tuvo Robinho la posibilidad del llevar el partido a la prorroga en el descuento, pero Gomes desvió el tiro. Y a todo esto, el Tottenham contento con los pocos apuros en los que le puso el Milan. No hizo falta ni que jugara la estrella galesa Gareth Bale, solo disputando 25 minutos. Por tanto, con un mínimo esfuerzo, el Tottenham se planta en los cuartos de final, y se establece como uno de los rivales más duros que va a haber en el bombo.

Patrik Hernández

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