La Copa Intercontinental de Fútbol Sala se ha saldado con victoria del Inter Movistar, con dos goles del incombustible Schumacher, ante un Carlos Barbosa brasileño que no fue un duro rival para el equipo español. Los de Alcalá de Henares se convierten así en campeones de este trofeo por quinta vez en su historia.


El partido arrancó abierto, con posibilidades para los dos conjuntos. Los madrileños querían dominar la pelota, pero los de Brasil no se querían dejar encerrar en su campo. El 1-0 llegó con un tiro colocado de Schumacher, que estaba siendo el más completo de su equipo.

Entonces el Inter se hizo dueño de la pelota. Tocando dejaban al Carlos Barbosa atrapados defendiendo su área, pero esto no deja de ser fútbol sala. En la segunda mitad, y después de que su portero, Lavoisier, les salvase el cuello en varias ocasiones, los brasileños hicieron la igualada con un potente disparo de Sinoé.

La grada del Pabellón Caja Madrid se convirtió en el mejor aliado de los locales. El equipo madrileño se lanzó a por la victoria, y con otro bello detalle, haciendo uso también de un pelotazo muy potente, el brasileño Schumacher logró poner por delante de nuevo a su equipo a falta de nueve minutos para el pitido final.

Así se llegó hasta el último segundo del encuentro, muy a duras penas por el arreón final del equipo sudamericano. El equipo madrileño se proclama mejor equipo del mundo por quinta vez después de vencer en un torneo en el que tuvo que competir con el  SL Benfica, el GH Bank Rbac Tailândia y el ya mencionado Carlos Barbosa.

Kike Martín

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