CUMPLIENDO EL SUEÑO AFRICANO”

Apodado ” La Anguila” o Multiusos, este nadador ecuatoguineano consiguió la fama mundial al hacer 1’52’72 en la prueba de 100 metros libres de los JJOO de Sidney 2000, superando en más del doble a sus contrincantes e incluso la plusmarca de los 200 metros.


Moussambani acudió a los JJOO como parte de un programa olímpico para favorecer la participación de deportistas procedentes de países en vías de desarrollo en los Juegos Olímpicos. Nadó solo en su serie, pues los otros dos participantes que habían llegado a Sidney de la misma forma que Eric, un indio y un Tayiko, fueron eliminados por salida falsa. “La Anguila” se lanzó al agua y nadó como si su propia vida estuviese en juego, su estilo dejaba mucho que desear, sus piernas no podían superar la superficie del agua, sus brazadas eran algo más que irregulares e incluso levantaba la cabeza continuamente para respirar. A pesar de ser el peor nadador de la historia de los Juegos Olímpicos, acabó la carrera como un héroe siendo ovacionado por el público asistente.

Tras los juegos comenzó la leyenda, Eric firmó un contrato con la marca de ropa de natación Speedo, con la cual según el nadador iba entrenar en Florida, pero nunca volvió a saber de ellos , porque según el guineano  el contrato que firmó estaba en inglés, lengua que no comprendía. Pero no solo fueron engaños en contratos publicitarios, tras las olimpiadas fue invitado a un programa de TV Alemán donde pretendían que compitiese contra una anciana de 85 años, algo que para el fue una mofa imperdonable.


Eric nunca se rindió y siguió entrenando en Barcelona, donde tenía familia e incluso consiguió rebajar su marca en más de un minuto, con la intención de acudir a los juegos de Atenas, donde no pudo acudir por problemas con su visado. También intentó llegar a Pekín, pero su aventura olímpica ya había acabado.

Curiosidades

Su intención era formar parte del equipo de atletismo de Guinea Ecuatorial pero el equipo estaba completo y la Federación Olímpica Guineana le destinó a Natación.

Por la falta de instalaciones en su país, se entrenaba en la piscina de un hotel. Piscina que solo media 20 metros.

La primera vez que vio una piscina olímpica fue en Sidney, le pareció tan grande que pensaba que eran 100 metros y que no tendría que hacer trayecto de ida y vuelta.

Cuando llegó a Sidney solo llevaba ocho meses entrenando.

Es considerado un ídolo en su país y en el continente africano, donde muchos jóvenes entrenan duro nadando en ríos para cumplir su sueño de emularle.

Juan Alises

 

 

 

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