Cuando comenzó el partido en el estadio Darius i Girenas de Kaunas, la selección española tenía la mente puesta en una cosa. Y no era el resultado, ni las rotaciones, ni ningún record. Lo que más preocupaba al combinado nacional era el césped del estadio. A veces se utiliza el término “verde” para referirse al césped, pero en esta ocasión, la metáfora no era viable. Un campo en el prevalecía más la tierra, y que provocó muchas quejas entre los jugadores y muchas bromas (como la de Arbeloa en Twitter, que proponía llevar juguetes de playa al estadio). Pese a que la mayor parte de la expedición española y algunos jugadores lituanos proponían la suspensión del partido, ni el delegado de la UEFA, ni el árbitro vieron el campo en tal estado para que no se pudiera jugar.

Pues con el miedo en el cuerpo por una posible lesión, comenzaba el partido. Del Bosque apostó por dos “leones”: Fernando Llorente y Javi Martínez para darle más contundencia física al equipo. Pero en esta selección de lo mismo quien juegue o donde lo hagan, que siempre buscarán tocarla. El campo no permitía rasear, pero la posesión siempre estará del lado de España. Y con esa posesión, Xavi realiza un tiro al borde del área, que rebota en un defensa lituano, y el balón hace una parábola que sorprende al portero Karcemarskas. Así pues, minuto 18, y España ganaba 0-1. Lituania no daba señales de responder a ese gol. La única que tuvo en la primera parte fue un tiro de Cesnaukis que atajo bien Casillas. El mal estado del césped no había ocasionado problemas graves, salvo en una jugada en que el balón se movía cual liebre, y por eso Piqué no se complicó y la despejó.

En la segunda parte, los lituanos querían demostrar que también que iba a por partido y subió un poco las líneas. Pero empezó a apretar más después de que Stankevicius pusiera las tablas en el marcador con un gran tiro cruzado que Casillas pudo atajar. En esos momentos posteriores al gol, Lituania buscó un segundo gol que los pusiera por delante. Pero cuando mejor estaban los bálticos, jugada de Xavi por banda que pone un gran centro y antes de que Llorente la empuje, Kijankas la mete en propia puerta. Ese gol afectó a los lituanos, y España volvió a dominar el partido, con Xavi dando otra lección de fútbol. Al de Tarrasa le da lo mismo que esté enfrente que siempre es el dueño del balón. En el minuto 83, Juan Mata sentenciaba el partido. 3-1 en el patatal de Kaunas, que sirve para alargar el record de victorias seguidos en rondas clasificatorias y que permite a España poner pie y medio en la Eurocopa. Y sobre todo volver a casa sin ningún lesionado.

Patrik Hernández

 

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