La Galleta que se dio “la galleta”

The Gingerdead Man o La Galleta Asesina, un slasher correspondiente al cine independiente USA que vio la luz en 2006. Un asesino psicópata (Gary Busey), atraca una pastelería y asesina al padre y al hijo. En cuanto a la hija, testifica contra él y hace que éste acabe en la silla eléctrica, pero no será su final, ya que regresará en forma de galleta de jengibre para culminar su venganza.

A pesar de no conocer personalmente sus pretensiones, deduzco que esta es una de esas películas que tratan de repescar el cine en el que objetos absurdos cobran vida para matar como El Condón Asesino, La lavadora Asesina o mención a parte, La Lengua Asesina. Según el argumento parece que lo hayan conseguido, pero la forma narrativa de este film es pésima, hablamos de una película que dura 65 minutos y hace que parezcan muchos más, sin hablar de las actuaciones, de cuarta, los efectos especiales donde nos privan en todo momento de la acción, o la falta de sexo y sangre, factores necesarios en este género y el desaprovecho de Gary Busey.

No es un magnifico actor, pero si un actor experimentado: Alerta Máxima, Arma Letal, Depredador 2, La Tapadera o Miedo y asco en las Vegas, son algunas de sus películas, aunque casi siempre aparece de secundario. Gary podría haber dado mucho mas a esta película.

The Gingerdead Man o como cuya traducción literal dice, el hombre muerto de jengibre, cuenta con una secuela, The Gingerdead Man 2: Passion of Crust, la pasión de la corteza. En esta secuela no contamos ni con el mismo director, ni con Gary Busey así que yo me lo pensaría dos veces antes de verla ¡uf!

Mi nota para The Gingerdead Man es de 2 sobre 10.

M.A.

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