Recuerdo que de pequeño tenía cierto gusto por ver el golf en La 2, tendría unos 9 años y recuerdo que no hubo nadie que me explicara cómo funcionaba todo. Birdie, Eagle, approach, hierro 8, madera… demasiados términos que no entendía del todo bien, quizá por eso dejé de verlo.

Pero esta vez y con 23 años, fue diferente, teniendo al lado a un jugador experimentado, compañero y amigo, durante muchos muchos años en el circuito amateur de Álvaro Quirós que me explicó paso por paso los secretos del golf y más concretamente las características y anécdotas del Masters de Augusta. De jueves a domingo emocionados con la actuación del joven gaditano, acumulando muchas horas de torneo en directo y disfrutando de días de igualdad y locura en Georgia. Fue un Masters para la iniciación, para alejarme del clasismo y solo pensar en el deporte y la competición, sencilla en sus formas, dónde la fortaleza mental te puede guíar hasta lo más alto.

El sábado casi todo parecía establecido, el norirlandés de 21 años Rory Mcllroy, se mostraba sólido y tranquilo, demostrando ser la opción número 1 para la victoria, pero Augusta reserva sus mejores cartas para el último día. Un emocionante domingo, con muchísimos cambios de liderato y diferentes alternativas. Tiger empezó dando zarpazos, en el hoyo 8, ya llevaba 5 bajo par y con -10, se llegó a situar colider. Mcllroy abrió nervioso con un par de Bogeys y todo se igualó a falta de 14 hoyos para el final. Los australianos Adam Scott y Jason Day (debutante en el torneo) iban calcando sus birdies y a falta de 3 hoyos para el final, los pronósticos de victoria apuntaban hacia Scott. Pero Charl Schwartzel, que empezó el día con un  birdie-par-eagle espectacular, hizo birdie en el 16 y en el 17 y dio a Sudáfrica su segundo Masters desde 2008.

Mcllroy se hundió mental y clasificatoriamente en el 10 con un triple bogey, Cabrera, Donald, Ogilvy y Choi, también estuvieron en la pelea.

El Masters de Augusta, puede que el más mítico de los Majors, reserva su chaqueta para aquellos que juegan hoyo a hoyo, aquellos que no se ven afectados por un mal drive y buscan el par en vez de arriesgar al birdie que te puede llevar al bogye. Cuatro días de concentración absoluta, cuatro días para el golf.

Albatros

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