Por el año 2003 un multimillonario ruso llamado Roman Abramovich pretendía convertir un club de fútbol en el mejor equipo del mundo. Para ello adquirió un conjunto inglés, el Chelsea, al cuál poco a poco pretendía llevar a la cima y lograr conseguir su sueño: ser campeón de la UEFA Champions League.
Ocho años después y tras un sinfín de inversiones millonarias, el ruso no ha podido cumplir su sueño y pese a que ha llegado a acariciarlo en alguna ocasión, año tras año ha visto como su mayor deseo se esfumaba. Se avecina un cambio de ciclo en el conjunto londinense, se avecina un cambio de plantilla, se avecina una nueva inversión millonaria, ¿se avecina una copa de europa?

Ayer el United volvió a dejar fuera de Champions al Chelsea. Sí, otra vez, tal y como lo hizo en la final de Moscú, donde Terry, que tenía en sus botas el título, resbaló permitiendo que los de Ferguson se hiciesen finalmente con la ‘orejona’.

El Chelsea es un equipo envejecido. En la Premier anda muy lejos del United, tras varios años compitiendo de tú a tú con el conjunto de Manchester, esta temporada se han alejado definitivamente de los ‘diablos rojos’. La plantilla tiene una elevada edad, jugadores como Lampard, Terry, Cole, Drogba o Anelka están en la recta final de su carrera, Ancelotti no ha cumplido con las espectativas y en la próxima temporada, con absoluta seguridad, no será entrenador ‘blue’, y la mayor ilusión de la afición esta temporada, Fernando Torres, sigue sin marcar tras muchos partidos y un gasto de 58 millones de euros.

El próximo año se avecina un proyecto nuevo. Lippi es el mejor colocado para sustituir a ‘Carleto’ ya que el deseado (Guardiola) es una utopía. Jugadores como David Luiz, Ramires, Benayoun o Malouda son el futuro de un equipo que hará un gasto notable en refuerzos. Gusta Neymar, Agüero, Wilshere y una inmensa agenda que Abramovich tendrá que manejar en el próximo verano. La afición blue desea que Torres explote la próxima temporada y  demuestre ser el goleador que encandilaba Anfield. Y Abramovich espera por fin celebrar la tan ansiada Champions.

Drogba, Ballack, Shevchenko, Anelka, Lampard, Terry, Essien, Ashley Cole, Zhirkov. Estas son algunas de las multimillonarias inversiones que no lograron dar a su ‘jefe’ la posibilidad de cumplir su sueño. A partir de la próxima temporada esta lista aumentará, la billetera de Roman se sacará a relucir y todo con una ilusión: hacer del Chelsea el mejor equipo del mundo. El método de los petrodólares es difícil, o sino que se lo pregunten al City.

Jesús Sanz

 

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