120 minutos de intensidad que han finalizado con Casillas levantando el trofeo de la Copa del Rey. Uno de los pocos trofeos que se le resistían al capitán blanco lo alzaba en sus manos a los 12 minutos del 21 de abril de 2011. Hacía 18 años que la Copa del Rey no viajaba a las vitrinas del Santiago Bernabéu.

Al César lo que es del César. Mourinho ha dado una lección magistral de táctica ante el equipo que mejor practica ese deporte llamado fútbol. Frente al juego combinativo y pausado del Barça, el entrenador portugués pobló el centro del campo de jugadores blancos, con ayudas constantes de los laterales en función de la parte del campo en que transcurriese el juego. De esta manera, una nube de camisetas blancas robaba cuantos balones tuviesen al alcance de su pierna. Si no podían robarlo, paraban el tiempo con infinidad de faltas tácticas que permitían volver a colocarse al equipo.

La primera parte no fue una oda al fútbol, lo que parecía beneficiar al Real Madrid; además, el Barça no había conseguido tirar a puerta, algo digno de elogio para la defensa madridista. La ocasión más clara de los primeros 45 minutos la tuvo Pepe, tras un remate de cabeza a centro de Özil que se estrelló en el palo derecho de Pinto. El descanso lo cambió todo; el conjunto de Pep Guardiola comenzó a llevar la manija. En el minuto 51 Pedro tuvo la primera oportunidad, pero su disparo se marchó desviado. Dos grandes intervenciones de Casillas impidieron a Messi e Iniesta colocar a su equipo por delante. También Pinto realizó una gran estirada para despejar a córner un disparo de Di María desde el borde del área poco antes del minuto 90.

Con el empate a cero llegó el partido a la prórroga, que durante algunos minutos pareció más una partida de Risk que un partido de fútbol. El R. Madrid esperaba su momento, bien pertrechado en defensa para salir a la contra. En el minuto 102, una pared entre Di María y Marcelo terminó con un centro perfecto del argentino que Cristiano Ronaldo remató de cabeza de forma inapelable. La tensión se convirtió en euforia y los blancos se quitaban un gran peso de encima. El rival, ese conjunto que parecía invencible, era un conjunto sin ideas que se estrellaba una y otra vez frente a la entramada defensiva blanca. Mientras tanto, Mourinho seguía apuntando en su libreta, cogiendo ideas para la eliminatoria que enfrentará a su equipo con al Barça. El primer asalto se lo ha llevado el Real Madrid, enhorabuena a los campeones de Copa del Rey de 2011.

Autor: El Bigote de Preciado (@preciadobigotin)

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