VUELTA A EMPEZAR

Se denomina cine experimental a aquel tipo de cine que no sigue las normas convencionales, tanto de estructura, estética o guión. Pues bien, este género no es muy amplio ya que es más fácil ganar dinero con el cine comercial que apostar por el arte y que nadie sepa apreciarlo. Pero sorprendentemente cuando la situación está mal en cuanto a la política o la economía, afloran los grandes genios, como ya sucedió con la Nouvelle Vage (nueva ola francesa) a finales de los años 50 o con el dadaísmo, movimiento cultural creado a principios del s. XX. Hoy por hoy no estamos tan mal, si nos comparamos con tiempos pasados, pero quizá la situación esté lo suficientemente complicada como para que nuevos genios y grandes artistas surjan nuevamente para dar otro aire al mundo del cine.

Apareció Amer en 2009 para intentarlo de la mano de Helene Cattet y Bruno Forzani. Se trata de un Thriller psicológico donde el surrealismo y la estética giallo se apoderan de esta producción franco-belga que fue diseñada para ser una película y así es. Con esto quiero criticar toda cantidad de penosas adaptaciones de novelas o comics y remakes de películas anteriores que se hacen en los últimos tiempos. ¡Un poquito de creatividad hombre!

Amer, del francés amargo, nos cuenta las sensaciones, los pensamientos e incluso las fobias de una chica en distintas etapas de su vida, girando en torno a pequeños gestos o situaciones de la cotidianeidad que para muchos pasan desapercibidas, tomando como punto de referencia un gigantesco caserón. Situaciones inconexas que se podrían clasificar en tres etapas concordando con la edad de la protagonista; la primera nos muestra a una niña aterrorizada por las situaciones familiares, en la que se siente observada por la mirilla de una puerta; la segunda nos muestra a una guapa y sensual adolescente que parece interesarse por otro tipo de cosas que las que corresponden a su edad; por ultimo una mujer madura aparentemente, regresa a su hogar de la infancia quizá por nostalgia o quizá por intriga o morbo para afrontar los problemas que todavía escuecen en su interior.

El punto fuerte de Amer es su estética, un gran número de planos detalle y sonidos casi imperceptibles en el ruidoso mundo en que vivimos llenan esta película, valga la redundancia, de detalles que hacen al espectador meterse en la piel de la protagonista hasta un alto punto. Sin apenas diálogos, esta película cuenta con una característica e impactante banda sonora sin olvidar su estética giallo. Este concepto significa amarillo en italiano, subgénero cinematográfico  que surgió en Italia en los años 70, basado en una colección de novelas de terror cuya portada era amarilla y cuyos padres fueron Mario Bava y Darío Argento. Las características del giallo se basan en la persecución de un psicópata enmascarado y con guantes de cuero a una hermosa joven, la saturación de colores muy vivos, el uso de objetos cortantes para la ejecución de las víctimas y un alto grado de erotismo.

Puede que sea una película difícil de digerir para un público convencional, pero creo que es plato de buen gusto para indagar sobre la otra forma de hacer cine.

Mi nota para Amer es de 6 sobre 10.

M.A.

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