El Schalke se plantó en Old Trafford con la misión de conseguir un imposible: eliminar al Manchester United en su estadio y por dos goles de diferencia. Para conseguir ese reto Ralf Rangnick, entrenador del conjunto alemán, decidió apostar por un equipo muy ofensivo: Papadopoulos como pivote defensivo, Farfán y Baumjohann ocupando las bandas en ataque, Jurado con libertad en la mediapunta y la dupla Raúl – Draxler en el ataque alemán. Por su parte, el Manchester United veía la clasificación al alcance de la mano y las rotaciones fueron más que evidentes: pareja de centrales Evans – Smalling, Scholes, Anderson y Gibson en el centro del campo y las ausencias de Giggs, Rooney y Chicharito en el ataque de los de Ferguson hacían prever un partido igualado.

El primer tanto llegó en el minuto 25, tras un error de Jurado cuando su equipo sacaba el balón, éste le cayó a Gibson que vio el desmarque de Valencia y colocó el esférico en el lugar perfecto para que el ecuatoriano adelantase a su equipo. Apenas seis minutos después, los protagonistas volvieron a combinar, aunque en esta ocasión el asistente fue Valencia y el goleador Gibson, con mucha ayuda de Neuer, que no estuvo tan acertado como en el partido de ida.

El Schalke consiguió recortar distancias gracias a un gol de Jurado, que aprovechó un balón muerto en el borde del área para disparar un derechazo que se convirtió en el 1-2, resultado con el que se llegaría al descanso. La segunda mitad comenzó con una mayor presión por parte del conjunto alemán que dispuso de varias ocasiones de peligro en los primeros minutos. El centro del campo red comenzó a dominar el juego y de esta forma llegó el doblete de Anderson, uno de los mejores jugadores del encuentro.

El de esta noche puede haber sido (muy probablemente) el último partido de Raúl González en Champions League. El 7 del Real Madrid y del Schalke ha disputado en la máxima competición continental 142 partidos y ha anotado 71 goles, registros que demuestran lo mucho que echará de menos la Champions a Raúl, tanto o más de lo que añorará Raúl escuchar su himno preferido a pie de campo.

Wembley espera al F.C. Barcelona y al Manchester United; la final de la Champions League se disputará el 28 de mayo. La suerte está echada.

Autor: El Bigote de Preciado (@preciadobigotin)

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