No pudo ser, el Villarreal se ha impuesto por tres tantos a dos a un Oporto que volverá a una final europea 7 años después. Los tantos de Hulk y Falcao terminaron de sentenciar al equipo amarillo. Los castellonenses otro años más, se quedan a las puertas de conseguir el tan ansiado primer título de su historia.

Creyó el Villarreal en la remontada. Con Nilmar, Marco Ruben y Rossi, los amarillos nunca dieron por sentenciada una eliminatoria siempre cuesta arriba. Aumentó la esperanza con el gol de Cani a los diez minutos de la primea mitad. Creía el Villarreal y creía España. Los castellonenses debía anotar un tanto antes de irse al descanso, era una obligación. Nilmar ,y Rossi en dos ocasiones tuvieron el tanto de la esperanza amarilla. Movidos por un gran Cazorla, los excelentes primeros treinta minutos del Villarreal dejaban claro que no era una locura pensar en la posible remontada.

El sueño duró hasta que en el minuto cuarenta Hulk anotará el empate. La suerte se alió con los portugueses, el tiro del superdotado brasileño rebotó en un defensor amarillo y se coló lentamente en la portería defendida por Diego López. Ahí se acabó la eliminatoria.

Si el gol de Hulk cayó como un jarro de agua fría en la ilusionada afición castellonense, el tanto de Falcao (cuarto en la eliminatoria) nada más comenzar la segunda parte terminaba de sentenciar un partido sin historia. Jugadores como Hulk o Falcao bien valen una UEFA. El resto del partido fluyó entre  intentonas amarillas que desembocaron en los tantos de  Capdevilla y  Rossi. El Villarreal, representante del fútbol moderno y sin compromiso ha sido superado por un rival que está a años luz fisícamente. Se demostró en la segunda parte de O Dragao.

Eliminados los españoles, la UEFA nos deja una final portuguesa para la segunda semana de mayo. El rival del Oporto será el Braga que se impuso al Benfica por un tanto a cero en el partido de vuelta. El valor de los goles fuera de casa mete en la final a un conjunto que destaca por su alto rigor defensivo. Dublín ya espera en el horizonte.

Pedro Antolinos

Anuncios