Las Garantías del Apellido

Al igual que el apellido Prats en el periodismo, el apellido Cruyff es una garantía de encontrar trabajo en el fútbol. A pesar de haber jugado en dos grandes de Europa como Barça y Man U, Jordi no consiguió triunfar hasta que jugó para el modesto Alavés. Hijo del crack holandés por excelencia a sus 38 años sigue ligado al mundo del fútbol.

Jordi nació en Amsterdam en 1974, por aquellos años su padre triunfaba como jugador en el FC Barcelona y él recibió el nombre de Jordi, patrón de Cataluña. De niño entró en las categorías inferiores del Barcelona donde se pretendía recuperar el apellido baluarte del fútbol holandés y del Barça, no se hizo. Durante su adolescencia vió como su padre y su Dream Team engordaba aún más su leyenda. Jordi debutó con el primer equipo, con su padre aún en el banquillo, en una época en la que su Johan, tras una serie de fichajes desastrosos, parecía querer vengarse del club catalán. Tras sólo dos temporadas con la sospecha de la venganza de Cruyff, abandonó can Barça con destino Manchester.

En el Manchester de Sir Alex Ferguson, y sin la sombra alargada de su padre que proporcionaba confianza, Jordi atravesó una época marcada por las lesiones y no pudo triunfar como jugador, a pesar de lo fructífero que fueron esos años para el equipo que logró tres premier, dos FA Cup y una Copa de Europa en cuatro temporadas. Entre medias estuvo cedido en el Celta de Vigo, pero fue un paso sin más.

En el año 2000 volvía a España con la carta de libertad para acabar en el Alavés. En el equipo de Mendizorroza llegó su verdader triunfo. Con Mané en el banquillo y con compañeros de equipo como Javi Moreno, se plantaron en la final de la UEFA donde se encontraron con el Liverpool de Michael Owen, que tras esa temporada ganó un discutible Balón de Oro. En esa mítica final para los alaveses Jordi anotó el 4-4 que forzaba la prorroga, final que perderían finalmente por 5-4 pero que es el mayor logro de la historia del conjunto vitoriano. En el año 2004 y tras pasar por el Español sin mucho de lo que hablar, se veía sin equipo y muy cerca de la retirada con sólo 30 años.

Después de dos años sin equipo y entrenando con el Barça B para no perder la forma llegó la oportunidad de probar en el fútbol ucraniano en el Metallurg Donestk de la mano del entrenador Pichi Alonso. En el equipo ucraniano pasó a desempeñar la tarea de central y formó defensa con el gran Samuel Okunowo que entonces se encontraba dando su particular vuelta al mundo. En 2009 dejó el Metallurg y se marchó como jugador entrenador al más puro estilo Vialli, al FC Valleta maltés donde actualmente milita y dirige.

Curiosidades:

Jugó nueve veces como internacional con la selección holandesa marcando un gol en la Eurocopa del 96.

Creó una marca de ropa llamada Cruyff.

Jugó con la selección catalana en las mismas ocasiones que con la oranje, logrando dos goles.

Abandonó el Barça de la mano de su padre.

Empezando su carrera como atacante en Ucrania lo reconvirtieron en central.

En Holanda se le conoce comoHet koningskind(el hijo del rey).

Juan Alises

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