El 31 de mayo de 2009 un histórico de nuestro fútbol caía en el abismo de la Segunda División. El Betis debía ganar a un Valladolid que sólo había ganado 3 de los últimos 30 puntos en juego. Un once compuesto por dos campeones de Europa como Sergio Garcia o Juanito, junto a internacionales como Oliveira, Nelson, Ricardo o Emaná empataba con los pucelanos y descendían a la categoría de plata de nuestro fútbol.

Dos años duros para la entidad verdiblanca. Durante el trascurso de la agonía, Ruiz de Lopera al fin vendió el club a un tal Luis Oliver. Todo ello, hasta la intervención judicial de las 51% acciones de Lopera por parte de la Audiencia de Sevilla. Así, Gordillo, alma verdiblanca por bandera se hacía cargo de un club que no pasaba por sus mejores momentos económicos. Temas institucionales que no deben ser referencia a la hora de ensalzar el éxito deportivo de un equipo, sólo destacar el cambio de nombre del Estadio, volvió a ser Benito Villamarín.

El primer año en el infierno, los verdiblancos no lograron el objetivo. No es fácil subir un año después de un traumático descenso. Piezas angulares como Emaná o Sergio Garcia continuaron en un equipo que corrió un riesgo económico con el objetivo de subir el primer año. Se incorporó Jonathan Pereira, Goiria, y Beñat junto a Ezequiel representaban los valores de la cantera verdiblanca. Mantener las bases de un plantilla de primera no bastó para conseguir el objetivo, en la última jornada los de Victor Fernández necesitaban una derrota del Hércules en Irún. Los alicantinos no fallaron y los verdiblancos continuaban un año más en el infierno.

Año que se presentó más difícil institucionalmente. Con respecto a lo que nos interesa, Jorge Molina, Salva Sevilla y Rubén Castro llegaban para reforzar una plantilla que perdía a Sergio Garcia. También hubo cambios en el banquillo, Pepe Mel sustituía a un Víctor Fernández que se marchó por la puerta de atrás.

Y este ha sido el año del Betis. Comenzó bien y tras ganarse el respeto de España en la eliminatoria frente al Barcelona, superó un mal tramo que todo conjunto atraviesa durante una larga temporada. Lo de Miki Roqué también afecto, un tumor se cebaba con el joven defensa catalán. Superado el mal trago los de Pepe Mel se volvieron a reafirmar en la tabla y el pasado miércoles tras la victoria frente al Tenerife, eran prácticamente equipo de Primera División.

Ayer, los verdiblancos debían hacer los mismo que el rival más cercano a la gloria, el Granada. Los de Pepe Mel perdieron haciendo un mal partido. Se sabían de primera. Y en el AVE rumbo a Sevilla se confirmaban los mejores presagios, el Alcorcón ganaba al Granada y el Betis era nuevo equipo de Primera División.

Porque la máxima categoría de nuestro fútbol necesita de equipos como el Real Betis Balompíe. Un equipo que es capaz de desplazar a 5.000 espectadores a Tarragona es digno de elogio. Además su máximo rival en la capital hispalense ya le espera. En realidad la afición del Sevilla añoraba al Betis, añoraban las tardes de derbis y los días posteriores. La picaresca andaluza tenía menos gracia sin la estancia de los verdiblancos en primera. Bueno, pues después de dos años , vuelven a la élite. Bienvenidos.

Pedro Antolinos

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