55 kilómetros separan las ciudades de Braga y Porto. 2000 han tenido que recorrer los equipos representativos de esas ciudades para enfrentarse en la Final de la Europa League disputada en Dublín. La capital irlandesa era el escenario de este duelo lusitano, que corona al Oporto como campeón de la antigua Copa de la UEFA. La lógica se impuso en un partido bastante pobre, pero suficiente para que el conjunto de Villas-Boas levantara la copa.

Se veían las caras dos estilos diametralmente opuestos: el fútbol total de los Dragoes contra la maraña defensiva del Braga. El Oporto llegaba a la final como máximo favorito, despues de arrasar en cuartos y semifinales a Spartak de Moscú y Villareal respectivamente (marcando 17 goles en total en las 2 rondas). Por su parte el Braga a sido el “matagigantes” de esta Europa League. Ha conseguido tumbar a grandes equipos como Liverpool, Dinamo de Kiev o Benfica. Gran labor la del entrenador Domingos Paciencia, que ha llevado hasta la final a un equipo sin ninguna estrella, pero con un gran trabajo defensivo.

El partido comenzaba con los típicos nervios de una final. Alguna ocasión del Oporto, pero sin que peligrara la meta defendida por Artur. Se esperaba unos Dragoes que acosara al Braga desde el principio. Pero el ritmo lento del Braga desconectaba cualquier movimiento ofensivo del Oporto. Por si acaso, los defensas rojos paraban sin miramientos cualquier intento de escapada de Hulk. Con Joao Moutinho desaparecido, el Oporto tenía la posesión pero no generaba peligro. El Braga por su parte, sin mirar el arco rival, esperaba un fallo rival para poder adelantarse en el marcador. Pero el Oporto, sin estar elaborando su juego habitual, tiene un potencial ofensivo tremendo. Sus aficionados tuvieron que esperar 45 minutos para ver esa habilidad goleadora. Gran centro de Guarín y mejor remate de Falcao para inaugurar el electrónico. La Europa League del delantero colombiano ha sido espectacular. Sus 17 goles en toda la competición dicen todo sobre el nivel al que ha rayado. El gol justo antes del descanso no era lo más justo, pero sí hay que admitir que el Oporto hizo “algo”, no como el Braga.

Con ese resultado al descanso, el Braga tenía que dar un paso adelante y mejorar mucho lo visto en la primera parte si quería llevarse el título. Y mucho pudo cambiar la historia si Mossoró acierta en el mano a mano contra a Helton. El pie del portero evitó el empate y que comenzara un nuevo partido. Pero no fue así y los de Do Dragao se dedicaron a conservar una renta que el Braga no ponía en ningún peligro. Tuvo que llegar el descuento para que los de Domingos Paciencia se pusieran las pilas pero ya era demasiado tarde.

El Oporto conquista un cetro europeo 7 años despues de su última conquista (La Champions con Mourinho de entrenador en 2004) y convierte a André Villas-Boas como el entrenador más joven en conquistar un título continental (33 años). Atentos a la próxima temporada, que los Dragoes quieren volver a poner su nombre entre los grandes de la Champions.

Patrik Hernández

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