En muchas ocasiones anteponemos nuestros colores a la hora de establecer un juicio sobre un equipo determinado. La actitud de Real Madrid ayer en Lorca sólo se puede describir con una palabra, magnífica. Los Ronaldo, Alonso o Casillas llevaron la normalidad por un día a una ciudad desolada por el llanto

El resultado, 2-2, fue lo de menos, ayer sólo ganó Lorca. Una ciudad necesitada de alegrías que volvió a sonreír al ver de cerca a gente a la que veneran y respetan. Cuando aquellos jugadores dotados en fama y con la normalidad por excelencia asomaron por La Condomina, una grada impoluta de pasión y respeto , entonó con fervor “Lorca, Lorca”.

Probablemente este partido no haya ensalzado el ánimo de las familias rotas por la tragedia. Es imposible. Pero si, habrá hecho recapacitar a la inmensa magnitud de aficionados al deporte rey,  que la persona se sitúa por delante de cualquier pasión deportiva.

La gente, ayer en la Condomina, se divirtió. Olvidó durante 90 minutos las consecuencias de la tragedia. Goles con sabor a esperanza de Ronaldo y Benzema. Se vio sobre el terreno de juego a Pedro León, murciano que emigró de la comarca en busca de una oportunidad en esto del fútbol. Parece que  su futuro está lejos de la capital. Al menos mientras siga un portugués antipático por fuera y agradecido por dentro que no da juego a fichajes hechos fuera de su mandato.

También jugó Chendo, nacido en Totana y adoptado por el Real Madrid para que ensalzara unos valores que parece que la entidad pierde poco a poco. Brazalete, 2 a la espalda y 10 minutos de homenaje para una tierra que pasa por los peores momentos de su historia.

Una semana ha pasado desde la trágica noticia. Aquello que siempre vemos desde la lejanía, derrotó a una población de la península. Solidaridad, apoyo y respeto para Lorca. Ayer, el Madrid aportó su pequeño granito de arena. Tras un mes de disputas innecesarias por un simple deporte, un terremoto de 5,2 grados en la escala Ritchter nos ha hecho volver a la realidad.

 Pedro Antolinos

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