Puede parecer un tópico, pero hoy en Wembley ha vuelto a ganar el fútbol. El Barcelona volvió a demostrar que combinando y siendo preciso sólo debes esperar el momento para sobreponerte a tu rival. Los goles de Pedro, Messi y Villa le dan al Barcelona su cuarta Copa de Europa, tres en cinco años. Sigue la leyenda blaugrana.

 El Manchester al igual que en la Final de Roma dominó en los primeros compases. Ferguson tenía la lección bien aprendida, la presión en todas las lineas era una obligación para imponerse a un conjunto blaugrana sabedor de que la paciencia es una virtud. Incertidumbre frente a la meta de Valdés que no se tradujo en ninguna ocasión clara.

 Todo ello hasta que Xavi e Iniesta comenzaron a hilvanar el juego blaugrana. Excepcional ambos. Cuando se encuentran rompen toda linea de presión posible. Y así fue como el Barcelona se hizo dueño total del partido. No se acepta una opinión contraria a esta. Los de Guardiola se sobreponían a su rival y Pedro en su primera oportunidad estuvo a punto de adelantar a los culés.

 En la segunda no perdonó, Xavi inventó y Pedro definió. A Xavi no le puedes dejar pensar cuando se acerca al área. Al igual que en Roma, el Barcelona se adelantaba en el marcador y se sentía sabedor de conseguir su principal objetivo. El Manchester parecía descompuesto y sin ideas pero su elenco de estrellas siempre es un factor a tener en cuenta.

 Una de ellas es Rooney, siete minutos después del tanto blaugrana, el astro inglés se inventaba una pared con Giggs y definía perfectamente ante Valdés. Gol en fuera de juego que establecía las tablas en el marcador. Un saque de banda a favor del Barcelona llevó a una contra que acabó en un cruel desenlace. El fútbol es así.

 Pero el Barcelona siguió a lo suyo, Pedro no llegó por poco después de una magnifica estrategia, al igual que Messi que tras una pared con Villa le faltó un milímetro para volver a adelantar al Barcelona en el marcador. Acababa la primera mitad con la sensación de que el Barcelona era claramente superior a un rival descoordinado tácticamente.

 Y la segunda parte comenzó como acabo la primera. Con un Messi incisivo y dañino entre las lineas inglesas. Así llegó un balón a Alves que no definió bien ante Van der Sar. Hay que destacar lo mal que ha defendido el Manchester United en el día de hoy, grandes centrales con una muy mala disposición. Ante el Barcelona tienes que defender de diez, los ingleses lo han hecho de 4.

 A continuación de la ocasión de Alves, Leo Messi disparó desde la frontal un misil que descolocó al meta holandés. El argentino se vio solo ante una defensa que reculaba sin sentido esperando a no se sabe quien. Así también llegó el tercero, el de la sentencia. Messi bailó en la banda con Evra, entró en el área, Nani no supo despejar y el balón le llegó a Villa. Solo al borde del área, colocó el balón en la escuadra derecha de Van der Sar. Magnifico el asturiano, excepcional el Barça.

 Ahí acabó el partido. El Manchester presionó careciendo de ideas y de alma; el Barcelona simplemente se dedicó a homenajear a unos jugadores que han vuelto a demostrar que haciendo correr el balón con sentido se puede llegar a lo más alto. Hoy ha ganado el Barcelona, un buen aficionado debe saber reconocer que esta noche, ha vuelto a ganar el fútbol.

Pedro Antolinos

Anuncios