2 horas y 35 minutos ha necesitado el número 1 del mundo para sobreponerse a Robin Soderling por  6-3, 6-1 y 7-6. Hoy, sobre la arcilla de la Philippe Chatrier se ha vuelto a ver al mejor Rafael Nadal. Rápido, jugando largo, con un primer saque rentable en los momentos trascendentales y con la convicción propia de que los peores momentos de torneo ya habían pasado. Así, ha disipado todas las dudas puestas sobre su persona, el Nadal de las grandes ocasiones ha vuelto en París. Su rival, el próximo viernes, será Andy Murray  que se deshizo del argentino Juan Ignacio Chela, por un tanteo de 7-6(2), 7-5 y 6-2 tras dos horas y cincuenta y tres minutos

 No se presentaba un día fácil para el de Manacor, Soderling al igual que  Ljubicic son rivales incómodos para el número 1 del mundo. Pero desde el principio se le puso el partido de cara, un Soderling impreciso (15 errores no forzados en el primer set) y con prisas no fue rival para Rafa en el primer Set. El sueco pretendió acabar los puntos demasiado rápidos y ante Nadal tiene que reinar la paciencia. Así, el balear se puso 3- 0 arriba. Demasiada ventaja para un Nadal que recuperaba su mejor tenis. De nada le valió al sueco un break, con el que se puso 3-2. Su rival parecía otro, concentrado y con movilidad Nadal finiquitaba la primera manga 6-3.

 32 minutos necesitó Rafa para ganar por 6-1 el segundo set. El español muy sólido desde el fondo de la pista , jugando largo y defendiéndose de las derechas planas del sueco encarrilaba el partido. Soderling desperado presenciaba como un público reticente al español hacia la ola y se lo pasaba en grande. Estaban viendo un gran partido de tenis.

 En el tercer set, el de la sentencia, el español se puso 2-0 arriba. Se volvía a repetir la historia de los sets anteriores y Soderling parecía K.O. Nada de eso, el sueco se repuso a base de derechas de todo tipo sin ningún escrúpulo para así llegar al Tie break. Ahí, un Nadal que parecía relajado durante el set volvió a sacar su repertorio, golpes ganadores cruzados y paralelos además de saques directos en los momentos trascendentales. Nadal finiquitaba un partido que vale más que un simple puesto en las semifinales. El golpe moral que ha supuesto el deshacerse del número 5 del mundo por la vía rápida puede acercar al balear a su sexta final en Roland Garros.

 Su próximo escollo será Andy Murray, número 4 del mundo. La otra semifinal la disputarán Roger Federer y Novak Djokovic, si el serbio vence al suizo será nuevo número 1 del mundo.

 

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