No dieron tregua. El Barcelona Alusport y el Caja Segovia no dejaron que sus rivales en sus eliminatorias pudiesen forzar el tercer partido en ambas semifinales. El Barça consiguió ayer un contundente 5-0 ante el Xacobeo Lobelle de Santiago, mientras que el Caja, sufriendo un poco más, ha conseguido un 4-3 frente al Benicarló Aeroport Castelló en la prórroga. Final definida ya. Para los catalanes será su primera, para los segovianos la vuelta a la élite.

El equipo de Santiago de Compostela llegaba al Palau con la intención de forzar un tercer partido que les acercase a la final de los play off. El encuentro arrancó muy bien si pretendían lograr ese objetivo. Ahogaron al Barça en la presión y les encerraron en su propio área, pero no encontraron el camino del gol, que se les resistía, y eso supuso el fin de sus posibilidades de cara a la eliminatoria. El equipo local tomaba el mando en la cancha, y el Lobelle se desinflaba. Al descanso sin goles.

La segunda parte tuvo dos colores: azul y granate. El equipo de la ciudad condal se mostró letal al ataque, y nada pudieron hacer los jugadores de Tomás de Dios para evitarlo. Pronto Torras adelantó a los suyos tras el saque de una falta, y tan sólo un minuto después era Igor el que aumentaba la distancia tras un pase fallido de la defensa gallega. Minuto 22 y el Barça se ponía dos arriba. Para el Lobelle distancia casi insalvable.

A falta de tres para el final comenzó la tortura para los visitantes, que vieron impotentes cómo Javi Rodríguez hacía el tercero para su equipo. No fue suficiente castigo este. Saad en el 39 y Paco Sedano en los últimos segundos dejaron el 5-0 final. Demasiada puntería y una plantilla muy completa la de este Barcelona Alusport. Grandes aspirantes al título en el que puede ser su primer gran año. Pero para lograr el ansiado trofeo deberán imponerse al Caja Segovia, que desde hoy les espera en la final.

El partido del pabellón Pedro Delgado arrancaba con dudas. La lesión de Retamar en el Benicarló podía afectar mucho al juego del equipo de castellón, pero no fue así. Motivados, quizá por su magnífico entrenador Juanlu Alonso, dieron muestras de su intención al comienzo del encuentro. Querían ganar a toda costa y forzar el tercer partido. Presión muy arriba y gran alarde de estrategia fueron las armas con las que pretendían frenar al Caja Segovia, y durante gran parte del primer tiempo lo consiguieron. En el minuto 9 se adelantaba el Benicarló con gol de Chaguinha, tras una acción individual en la que le “rompió la cadera” a Sergio Lozano.

Poco a poco el Caja se fue haciendo con el control del encuentro, y en el minuto 17 era el propio Lozano el que hacía la igualada. Ahí comenzaba un gran partido que cerraría este joven jugador, que sería decisivo en lo que restara de choque. Con el dominio de la bola para el conjunto segoviano se llegó al descanso. La igualada sobre el campo se reflejaba en el marcador. El empate a uno respondía a lo disputada que estaba siendo la eliminatoria que comenzó en tierras de Castellón la semana pasada.

En la reanudación, después de unos minutos de tanteo, se volvía a adelantar el conjunto visitante por mediación de Gonzalo, que aprovechó la mala salida de Cidao para marcar por lo bajo ajustado al poste. Poco les duró la alegría. Los buques insignia del Caja tocaban, y llegó el empate después de un jugadón que remataba Tobe a la malla. Treinta minutos de partido y todo por decidir.

Tres minutos después sería Sergio Lozano el que pondría a los locales arriba en el marcador, tras una buena jugada que inició Mati en la media y en la que se vio un encadenado de paredes precioso. Nada pudo hacer la defensa del Benicarló. A falta de siete minutos para el pitido final, Juanlu Alonso movía el banquillo y disponía a su equipo con portero-judador sobre el campo. Lolo cumpliría esa función a la perfección y sería el que con un disparo exterior pondría la igualada, de nuevo, que llevaba el encuentro a la prórroga.

El Benicarló jugó el añadido con el mismo esquema del final del tiempo reglamentario. Mientras, el conjunto de Jesús Velasco presionaba para intentar robar la bola. Mucha tensión en el campo y en los banquillos. Los problemas que sufría Cidao con el joven Javi Alonso en el área incendiaron al entrenador visitante y a la grada por las protestas. El pabellón segoviano se convirtió en un horno. Probablemente fue la afición la que consiguió que Esquerdinha, a falta de un minuto para llegar a los penaltis, se encontrase mano a mano con Gus y rematase entre los tres palos, empujado por las gargantes de los hinchas. Desde ahí a aguantar los segundos que restaban. El Caja finalista, con un equipo que hace soñar esta temporada.

Kike Martín

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