¡Menuda final nos espera! Contra todo pronóstico, el Caja Segovia venció al Barcelona Alusport en el primer partido de la final, al mejor de cinco. Los de Jesús Velasco hicieron un partido espectacular contra un Barça que estuvo muy poco acertado en los momentos decisivos de cara a la portería, perfectamente defendida por Cidao, probablemente el jugador del partido en el equipo blanco. Poco pudieron hacer los de Marc Carmona, con un Fernandao negado con el gol y un exceso de nervios, de los cuales pecaron durante los cuarenta minutos. Con 2-3 se agotó el tiempo y los segovianos ven más cerca la posible victoria después de este encuentro con un final frenético.

Nada de achantarse. El Caja Segovia salió al Palau con las ideas claras. La pizarra y las charlas del entrenador habían hecho mella en los jugadores. Con la lección bien aprendida supieron ser pacientes y esperar. Defendiendo en bloque aguantaron los primeros envites de un Barcelona que no estaba fino. Una contra espectacular de Borja puso el 0-1 en el marcador en el minuto 7, cuando ninguna ocasión clara había despertado aún al público. La grada azulgrana apenas podía creérselo.

Los catalanes siguieron a lo suyo. Con un ligero dominio del balón sobre el parquet intentaban la igualada, pero una espectacular defensa y un Cidao inspirado truncaban las opciones locales una y otra vez. Fernandao parecía que despertaba, pero su tremendo disparo exterior, en jugada de estrategia, se estrellaba contra la madera visitante. Sería en el minuto 15 cuando Esquerdinha aumentaría la distancia después de una lección de estrategia brutal. Desde el banquillo, Carmona estaba intranquilo, y contagiaba a sus jugadores, que no sabían cómo tratar a un Caja Segovia con las ideas muy claras. Al descanso se llegó con otro lanzamiento de Fernandao, esta vez desde dentro del área, que de nuevo interceptó el portero visitante. Intratables en defensa.

Tras la reanudación más de lo mismo. El Caja Segovia administraba desde la retaguardia la ventaja, pero no renunciaban a un tercer tanto. Paco Sedano, que también hizo un buen partido bajo los palos blaugranas, no pudo hacer nada ante una bonita contra en la que el joven Antoñito remataba a la red un pase medido con escuadra y cartabón de Esquerdinha. Con 0-3 en el electrónico, y a falta de diez minutos para el final, Marc Carmona decidió arriesgar con portero-jugador. El capitán Javi Rodríguez se vestía la camiseta rosa y el Barça achuchaba con cinco a un Caja épico en la zaga.

Comienza el acoso y llegan las oportunidades. A pesar de la enmarañada defensa segoviana, el primer tanto se añadiría al contador catalán a falta de cuatro minutos para el final. Saad enchufó un disparo que se coló por el palo corto de Cidao, que vio impotente cómo el balón llegaba a las redes. La grada se volcó con su equipo, creían en la remontada incitados por los gestos de sus jugadores. No obstante los nervios se hacían cargo de los locales. Muchas faltas llevaron a un doble penalti que falló Sergio Lozano, que estaba haciendo un partido espectacular en ataque y defensa.

Sería a falta de poco más de un minuto cuando Fernandao acortase distancias después de un fallo imperdonable de la zaga visitante. Los segovianos se despistaron en la salida de balón desde el campo rival, y ahí los buenos jugadores no perdonan. No fue suficiente. Aferrándose a su ventaja de un gol el Caja Segovia logró aguantar los segundos restantes, de infarto. Al final Javi Rodríguez perdió los nervios en una jugada sin sentido y se llevó una amarilla por protestar, aunque bien pudo haber visto la roja.

Primer punto para el Caja Segovia, que afrontará su segundo partido fuera de casa el domingo a las 17:00 en el Palau. Al fin de semana siguiente su feudo, el Pedro Delgado, les espera. Al Barcelona le toca remar después de este primer resultado adverso. Mucho por suceder en una final de liga no apta para cardíacos.

Kike Martín

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