Sabiendo cuáles habían sido los errores en el primer partido de la final, el Barcelona Alusport saltó a la pista del Palau con la lección aprendida. Se impuso por 4-2 a un Caja Segovia que acusó su falta de ideas y su timidez en el primer tiempo. Queda igualada la final, con todo aún por decidir y con la posibilidad de que se jueguen los posibles tres partidos que quedarían por disputar. Espectáculo asegurado, como siempre, en la finalísima de la liga de este bonito deporte.

Dominio claro de los azulgranas en los primeros compases de la primera parte. Muy bien organizados, los de Carmona achucharon la portería de Cidao hasta que en el minuto 8 consiguieron el premio. Fernandao, tras un jugadón, logró abrir el marcador, y tan sólo dos minutos después sería Igor el que ampliaría la ventaja, después de una preciosa combinación de pases desde el centro del campo.

Ya en el minuto 19 un ex del Caja, Lin, cabecearía un pase largo a la red, aprovechándose de una salida no del todo acertada de Cidao, que hasta entonces había firmado un partidazo. Lo hizo en lo que restó de encuentro. Al descanso se llegaría con un 3-0 a favor de los locales. La portería defendida sorprendentemente por otro ex jugador del club segoviano, Cristian, continuaba en blanco después de los primeros 20 minutos.

Tras la reanudación los castellanos saltaron a la cancha con otra mentalidad. Dominando más la pelota, el equipo de Jesús Velasco le arañaba campo y juego a los catalanes. Llegó el premio. A los cuatroo minutos del segundo tiempo Carlos metía en balón en su propia portería tras un pase cruzado de Esquerdinha, enorme también esta vez. Las opciones azulgranas se veían reducidas a algún posible contraataque, confiando en la potencia y habilidad de hombres como Fernandao, que esta vez sí firmó un buen partido.

Otra sorpresa, el club de Segovia no utilizaba el portero-jugador, a pesar de faltar escasos minutos para el final y de ir perdiendo por dos goles. No importaba, David, el Burrito, enchufaba un golazo a falta de dos para el final. Los pelos de punta en la grada del campo del Barça. Miedos y nervios en la cancha. Por fin Cidao salió a jugar como el quinto hombre, aunque al final los locales aguantaron los embites de los visitantes. A punto estuvo Lozano de lograr la épica igualada para forzar la prórroga, con un trallazo tremendo en los últimos compases, pero se estrelló contra el palo del marco de Cristian. Torras aprovechó el rechace para hacer el cuarto a puerta vacía.

Empate a uno en el globar, y el viernes más. El Pedro Delgado ansía llevar a los suyos a la consecución de la Liga. No será fácil, el Barça tiene mucho fútbol, pero en Segovia hay muchas ganas, y buenos jugadores no faltan. Si después de los dos partidos en Segovia todo sigue empate, quedará un último partido en Barcelona. Todo por decidir aún, emoción asegurada.

Kike Martín

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