Segunda jornada del Europeo Sub 21, y la tensión previa del debut en un competición afectó de nuevo a todos los equipos. Con su victoria, la República Checa se pone lider del grupo B, merced a los dos goles de Dockal, que se coloca como el primer pichichi de la competeción. Ingleses y españoles empataron, pero deja a britanicos con la sensación de haber salvado un punto, y a los nuestros con un regusto de haberse dejado 2 puntos en el camino. Última de grupo se sitúa Ucrania, que mucho tiene que mejorar si quiere llegar a semifinales.

La República Checa y Ucrania inauguraban esta segunda jornada. Siguiendo la línea de los partidos de ayer, el primer tiempo no sirvió para mucho. Ucrania dominaba ligeramente la posesión, pero sin ocasiones. Sus tres jugadores más determinantes: Yarmolenko, Konoplyanka y Stepanenko. Buscaban enlazar, pero no conseguían nada productivo. Tuvieron los ucranianos una ocasión muy clara en los pies de Zozulya. Fue tras un fallo clamoroso del central Suchy que dejó al 10 ucraniano en una muy buena posición, pero se lió y finalmente no pudo adelantar a su equipo. Por su parte los checos no hacían mucho por dar movimiento al partido. Sus mediocentros Dockal y Gecov no permitían jugar a los ucranianos, y en ataque buscaban al gigantón Pekhart. Llegaba el descanso con la sensación de que los checos se estaban reservando. Sobretodo si tenemos en cuenta que el entrenador checo, Jakub Dovalil, tenía en el banquillo a jugadores de calidad como Moravek o Kadlec.

La segunda parte confirmaba esa sospecha sobre los checos. Entraba en el campo Jan Moravek, y el partido cambió de imagen. El jugador del Kaiserlautern revolucionó el juego de su equipo y solo tardo 2 minutos en disparar a puerta. Y un minuto más tarde, Dockal la engancha desde el borde del área, y el balón coge un trayectoria imparable para el portero Kanibolotskiy. Las malas noticias se acumulaban para los ucranianos, pues poco después del gol tenía que salir por lesión Stepanenko. Los checos estaban cada vez más cómodos, y eso se confirmó en el minuto 56 con el segundo gol. Dockal remata una buena jugada, mientras los defensas ucranianos no hacían ni por ir a por la pelota. La pasividad defensiva nunca es buena compañera, y los ucranianos recibían el castigo por no estar concentrados al máximo. Con 2-0 los checos se dedicaron a mantener el resultado. Y si la gran esperanza ucraniana, Yarmolenko, no tiraba del carro, el panorama no era esperanzador. Cuando el partido agonizaba, y despues de 87 sin mostrar peligro, los ucranianos marcaban un gol que les daba un resquicio de esperanza. Fue Maxym Billiy al recibir un gran pase de Kravets, que solo llevaba 30 segundos en el campo tras sustituir aYarmolenko, muy desfortunado en el partido de hoy. Chequia, que tuvo el juego controlado durante toda la segunda parte, tuvo que sufrir y acabó pidiendo la hora. La tuvo de nuevo Billiy en el 92, pero su disparo salio desviado. Con esta victoria, la República Checa confirma lo difícil que va a ser ganarle (acabó invicta la clasificación) y deja a lo ucranianos con muchas dudas.

El otro partido enfrentaba a los dos favoritos del grupo, y quizás del torneo: España e Inglaterra. Para este primer partido, Luis Milla, dejaba en el banquillo a jugadores como Bojan o Capel, para montar un trío atacante formado por Mata, Adrían López y Jeffren. Sorpresa al ver al hispano-venezolano en el once inicial. Pero el seleccionador inglés también modifico el equipo titular, dejando en el banco a Rodwell y a Muamba, dos mediocentros. Desde el primer momento, ya tenía España la posesión, pero una cesión de Thiago a De Gea a punto estuvo de costarle un disgusto a la “Rojita”. Pero tras ese susto, la selección española cogió el mando del partido. Ander Herrera y Thiago movían la bola a su gusto, y Javi Martínez superaba a todos. Parecía un duelo de hombres contra niños. Y en ese contexto, España aprovechó su superioridad, con un córner ejecutado por Thiago, Javi Martínez la peina y Ander remacha. Minuto 13 y los de Milla se ponían por delante. Inglaterra mientras no había dado señales de vida. Y no las dio hasta casi el final del primer tiempo, cuando Sturridge estuvo a punto de conseguir el empate. El uno a cero con el se llegaba al descanso era una novedad, si tenemos en cuenta que los tres partidos que se habían jugado hasta entonces, reflejaban un 0-0 con los primeros 45 minutos cumplidos.

Estando por delante en el marcador, España convirtió el partido en un rondo gigante. Más aun cuando Parejo salió en sustitución de Adrián. Inglaterra, pese a realizar también varios cambios (Entraron al campo Rodwell y Landsbury) no parecía mejorar lo presente. Y mientras España seguía tocando, pero sin ninguna profundidad. Milla daba minutos a Bojan y a Capel, con el partido controlado y esperando el pitido final. Pero a tres minutos del final sucedió lo inesperado. Jugada por banda de Walker, que ya había provocado problemas a la defensa española, y su centro llega a Wellbeck, que en posible fuera de juego, cruza el balón ante De Gea poniendo el 1-1. Hubo alguna ocasión más para españoles e ingleses pero ahí acabo el partido. Castigo para una España que no convirtió tanto pase en goles. Inglaterra demostró en los minutos finales su mejor condición física, pero recibió demasiado premio para su paupérrimo juego. Ahora España tendrá que ganar a la Republica Checa el miércoles para seguir aspirando a pasar de ronda.

Patrik Hernández

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