¿TE PONE EL METAL?

El fetichista del metal introduce en su cuerpo pequeños trozos de metal, provocándose así una gran satisfacción, hasta que descubre el oxido de dichos trozos, los gusanos y la infección de sus heridas. Es cuando, descontrolado y nervioso, comienza a correr por la ciudad siendo atropellado. Un salaryman (hombre de negocios japonés) sale del metro y se ve atacado por una mujer cuyo brazo es metálico, una víctima del fetichista del metal. Un extraño sueño augura presagios al salaryman, este es sodomizado por su novia y su succionador  pene tubular endoscópico. Una vez este despierta, la situación es de lo más extraña, él y su novia comienzan a comer mini salchichas eróticamente hasta que el metal empieza a hacer mella en el salaryman, su cuerpo comienza a alterarse y a transformarse en metálico incluso su pene llega a convertirse en un increíble taladro. Su agresividad y descontrol hacen que llegue a matar a su novia, cuando recibe una llamada del fetichista del metal, su venganza se está consumando, el salaryman fue el infractor, atropelló al fetichista y después se lo montó con su novia delante de ese cuerpo casi inerte. ¡La batalla del metal ha comenzado!

En 1988 nació un nuevo film de culto (sobre todo para los más freaks), protagonizada por Tomorowo Taguchi. Tetsuo, el hombre de hierro llegó y rompió con todo, para algunos una maravilla del universo ciberpunk, para otros la basura más lamentable e incompresible que jamás han visto. La culpa de todo esto fue sin duda de su director Shinya Tsukamoto, el cual también encarna al fetichista de metal, que decidió experimentar otra forma de hacer cine incluyendo el stop-motion y la complicada narración de los hechos, intentando huir siempre de los bajos presupuestos. Tetsuo fue el resultado.

Muy mal tampoco le tuvo que ir ya que esta película cuenta con dos secuelas, Tetsuo, the body hammer (1992) con mucho más presupuesto y en color, pero algo más entendible y floja que la primera parte y Tetsuo, the bullet man (2009) de la cual todavía no he podido disfrutar ya que no se encuentra en castellano, como la mayoría de la filmografía de Shinya, exceptuando Tetsuo I y II y Bullet Ballet (1998). Además podemos disfrutar de este extraño personaje ya que tiene apariciones en todas sus películas excepto en dos, resaltando su extravagante aparición en Ichi the Killer, realmente sobrecogedor.

(ese hombrecito terriblemente musculado es Shinya Tsukamoto)

Caos, surrealismo, fetichismo, gore y stop-motion, estas cinco palabras bien valen para describir la obra más mediática de Shinya Tsukamoto. Calificaría como caótica la estructura de este film ya que la fragmentación del seguimiento de los distintos personajes crea una fuerte confusión en el público, además si va mezclado con las extrañas situaciones surrealistas esto es motivo y razón de que el espectador no se entere de nada. Al fin y al cabo Tetsuo es una sencilla a la par que enfermiza historia de venganza con estética Ciberpunk. El fetichismo está presente en toda la película por mucho que nos cueste entender que a alguien le de placer introducirse metal en la piel o que después de atropellar a alguien te lo montes con tu novia viendo cómo te mira el inconsciente cuerpo de la víctima. Solo me queda decir que el mundo del erotismo y el fetichismo es muy amplio. En cuanto al gore, no es un aspecto muy resaltado en la película, pero hay tres o cuatro escenas en las que está presente, pero sin duda el rasgo más característico de Tetsuo es el stop-motion utilizado en innumerables escenas, a causa del bajo presupuesto con el que contaba la película, pero que la dan un aspecto inigualable. Las interminables persecuciones, los cuerpos oxidándose o el metal penetrando hasta el cerebro de la gente hechos a base de fotografías hicieron retrasar el rodaje de Tetsuo hasta casi dos años.

Por último, pero no menos importante, cabe destacar un par de detalles. Esta fue la primera película de Shinya rodada en 8mm haciendo así que el blanco y negro resaltará el color del metal. También cabe destacar la banda sonora llena de detalles y pequeños sonidos que corrió a cargo de Chu Ishikawa, compositor industrial que trabaja el campo de la “percusión metálica” y se dio a conocer gracias Tetsuo.

Sin duda os voy a recomendar que la veáis, pero también aviso de que no es una película para todos los públicos ni mucho menos. Os aconsejo que os preparéis con 48 horas de antelación y que si tenéis la posibilidad la veáis dos veces, una a pelo y otra habiéndoos informado bien, aunque quizás ya sea demasiado tarde.

Mi nota para Tetsuo, el hombre de hierro es de 8 sobre 10

M.A.

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