Desde que el pasado 23 de mayo el Kun Agüero pidiese públicamente el traspaso los rumores no han cesado. Ha sido relacionado con el Real Madrid, F.C. Barcelona, Inter de Milán, Bayern Munich, Juventus o Manchester City; vamos, todos y cada uno de los equipos con suficiente poder económico para fichar (y abonar la correspondiente ficha) al astro argentino. Los que dispongan de dinero y no están es esa lista, aparecerán en ella a lo largo del verano; hay muchas páginas que rellenar y muchas horas de radio que completar, el periodo estival es muy largo y ausente de noticias futbolísticas de importancia, hay tiempo para inventar y cavilar. El problema está en que ninguno de esos equipos parece dispuesto a abonar su cláusula. Unos porque consideran que tienen su posición cubierta, otros porque el precio les parece excesivo, y el equipo con el que comparte ciudad porque aduce que no quiere deteriorar las relaciones con el Atlético de Madrid. Sea por unos motivos o por otros, el “caso Kun”, lejos de estar solucionado, está cada día menos claro.

El 26 de noviembre de 2010 el jugador estampaba su firma en la renovación de su contrato con el club del Manzanares hasta junio de 2015, con la correspondiente subida de sueldo (firmó 6 millones € anuales) y una bajada de su cláusula de rescisión del 25%, de 60 a 45 millones de euros. Según lo que han publicado diversos medios, el Kun pactó con los dirigentes atléticos que le facilitarían la salida del club cuando el jugador lo estimase oportuno. De esta manera, el delantero argentino pidió irse este verano y el Atlético de Madrid, al que le llueven críticas de todos los sectores, la mayoría cargadas de razón, actuó tal y como consideró oportuno: su precio lo estipula su cláusula, si alguien viene con 45 millones de euros en un talón no hay nada que hablar. Si hay dos o más equipos que ofrecen esa cantidad el jugador podrá negociar con ellos y marcharse al que estime oportuno. ¿Y si nadie llega a esa cifra? En ese caso habrá que valorar la capacidad de negociación de la secretaría rojiblanca que, como es lógico, no quiere desprenderse del más valioso de sus jugadores, al menos no por un precio inferior a los 45 millones a los que hacemos referencia. Podrán bajar ligeramente sus pretensiones, pero no lo harán de forma drástica. ¿Se irá el jugador a un equipo de la Liga BBVA o Premier League, como declaró días después? Quizá, pero lo que no va a aceptar el club es que sea el jugador quien decida su destino. Los dirigentes colchoneros tienen la última palabra (siempre que no se abone su cláusula, claro está) y el Kun Agüero podrá negociar sólo con los equipos que previamente hayan llegado a un acuerdo con el Atlético de Madrid; olvídense de los “pre-acuerdos” entre jugadores y clubes y demás invenciones, eso no sirve de nada hasta que las directivas de ambos equipos no llegan a un consenso en cuanto al precio y la forma de pago.

El Kun ha pedido irse, de acuerdo; el Kun puede tener su destino en el Bernabéu, puede ser, pero siempre que el club blanco deposite en el banco 45 millones de euros; el Kun puede decidir irse, pero para decidir dónde irse primero serán los clubes los que tengan que negociar. A día 15 de junio el Kun es jugador del Atlético de Madrid y, si no cambian mucho las cosas, puede que siga allí la temporada que viene. No hay muchos equipos en el mundo capaces de abonar una ficha superior a los 6 millones € (menos aún si nos centramos exclusivamente en España e Inglaterra) y, los que pueden, tienen distintas razones para no ficharlo ¿Real Madrid? ¿F.C. Barcelona? ¿Chelsea? ¿Manchester United? ¿Arsenal? ¿Liverpool? Observen la lista y vayan tachando, verán como no hay muchas posibilidades.

Autor: El Bigote de Preciado (@preciadobigotin)

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