Tablas en Los Cármenes. Partido tenso y vibrante con otro desenlace épico. No era para menos, tanto  Granada como Elche después de un largo camino tienen la Primera División a tiro y no quieren desperdiciar la oportunidad.

Por ello el Granada salió con algo menos de ímpetu durante los primeros minutos. Era necesario guardarse las espaldas ante un Elche experto en la contención y con el trabajo por doquier. Tanto Ighalo como Benítez estuvieron cerca de adelantar a los granadinos, Mantecón y Cristóbal llevaron el peligro a la portería de un Roberto coronado como héroe. Los de Bordalás imponiendo su dureza y rigor habitual, con un fútbol rácano se iban a los vestuarios con un resultado justo para los méritos cosechados.

En la reanudación todo cambió, a raíz de un disparo peligroso de Ángel y otro de Cristóbal , el Granada se hizo amo y señor del encuentro. La entrada de un inesperado Geijo, aportó ilusión a un conjunto que volvía a practicar el fútbol directo y sin compromiso por el que se le ha caracterizado durante toda la temporada. Dos tiros al palo y un gol anulado a Orellana hacian presagiar que el tanto rojiblanco estaba cerca, pero no, había otra vez, lugar para la épica en Los Cármenes.

 En el descuento, Pino Zamorano, árbitro relegado a Segunda División por partidos como el de hoy, pitó un claro penalti sobre Geijo. Otra vez, sólo habían pasado cuatro días desde el partido ante el Celta y una pena máxima sería la encargada de decidir el futuro del Granada. Dani Benítez no acudió a su cita, Fabrí ordenó que el encargado fuera Abel Gómez, centrocampista curtido en mil batallas con la determinación de acabar con el mal fario desde los 11 metros.

No fue así, Abel lanzó a la derecha de Jaime y este le adivinó la intención, ahí fue cuando Pino Zamorano volvió a adquirir protagonismo y mandó repetir el penalti, se alargaba la agonía. Otra vez, Abel frente a Jaime, con la ilusión de dos ciudades en juego. El centrocampista cambió de lado, la izquierda, Jaime también. Resultado, el portero franjiverde eregido como heroé y los ilicitanos se marchan a casa sabiendo que el empate a cero puede valer un ascenso. Hoy la apuesta de Bordalás ha servido, el Granada viajará a Elche con la convicción de saberse mejor equipo y que  el buen fútbol tendrá su recompensa. El sábado saldremos de dudas.

Pedro Antolinos

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