Partido caliente en el Pedro Delgado. El Barcelona Alusport remontó un 1-0 en contra para adelantarse en el global de la final por 2-1. Lo acertados que estuvieron los atacantes azulgranas marcó la diferencia, junto a un nefasto arbitraje que enfureció a la afición local. La victoria culé en Segovia fuerza a los de Jesús Velasco a vencer el domingo si no quieren perder la Liga. Emoción asegurada.

A reventar se encontraban las gradas del feudo segoviano. No cabía ni un alma, toda la ciudad se volcaba con su equipo para llevarlo a la victoria. No fue suficiente. El partido comenzó con titubeos, pero con acercamientos a las porterías rivales. Un lanzamiento al travesaño de los de Marc Carmona despertó a los locales, a pesar de que la posesión seguía siendo azulgrana, aún sin muchas ocasiones. La réplica segoviana llegó en las botas de Tobe, que obligó a Cristian, salvador del Barça ayer, a hacer su primera intervención.

De nuevo el ex portero del Caja Segovia salvava a los blaugranas después de una falta que Esquerdinha sacó fuertemente. El rechace volvió a caer en sus botas, pero la alianza Cristian-postes ayer fue brutal. No pudo hacer nada ante la jugada de estrategia en la que Lozano sacó una falta cediendo perfectamente a Esquerdinha, que batía la portería visitante ante la parsimonia de la defensa. Mediada la primera parte el Caja Segovia se ponía por delante y la grada se ilusionaba. Matías, tras pase largo de Cidao y mala colocación de Cristian, tuvo en su cabeza el posible 2-0 que hubiese cambiado el signo del partido totalmente, pero el esférico no quiso entrar y salió por la línea de fondo.

El portero local, como siempre, seguía salvando a los suyos en múltiples ocasiones. La confianza que Jesús Velasco ha depositado en este guardameta de baja estatura dan sus frutos, casi siempre.  Detenía un tiro poco acertado de Lin cuatro minutos antes de que este mismo cediese a Fernandao para que marcase a la media vuelta con un tiro espectacular. Igualada a falta de tres minutos.

Wilde se estrellaría con Cidao y con los palos justo antes de que el abucheado Javi Rodríguez se aprovechara de un fallo de la defensa del Caja para batir por bajo al portero de Segovia y habilitar a Igor, iniciador de la jugada por la banda izquierda, para que rematase el 1-2. Remontada culé y al vestuario. Mala actuación de los colegiados Gutierrez Lumbreras y López Díaz, que durante el primer tiempo se comieron incontables faltas a favor de los locales – en su mayoría – y de los visitantes. El ambiente estaba calentito.

Tras la reanudación el Caja Segovia se puso un poco las pilas y por poco Borja pone la igualada en el electrónico, ocasión que fue poco después para Lozano, más apagado que en otras ocasiones. Matías mandaría un balón alto en el minuto 7 de la segunda mitad después de una preciosa combinación con Esquerdinha. El balón no quería entrar. Si lo haría para el Barça. Lin remataría ante Cidao un pase medido de Torras desde el medio del campo y 1-3.

Se alejaban las posibilidades de los locales, y la grada enfurecía ante una nefasta actuación de los colegiados, que se comían acciones obvias a dos metros de sus ojos. Crispación alimentada por las constantes quejas azulgranas ante cualquier detalle. El Pedro Delgado era una olla a presión. Además la celebración de Lin, ex del Caja, tras su gol hizo que los aplausos que siempre le habían dedicado los aficionados segovianos a este jugador se convirtiesen en pitos y abucheos.

Esquerdinha había estrellado un balón en la escuadra y Wilde haría la réplica a los pocos segundos. Varios penaltis no pitados en uno y otro lado, fuertes entradas y partido parado unos minutos por la caída de objetos en las proximidades al banquillo visitante fueron acompañando al partido hasta que a falta de cinco minutos Jesús Velasco decidió arriesgar con portero-jugador.

Falta de ideas en el equipo local. Mucha posesión pero poco juego. Tocaban y tocaban con Cidao metido en campo contrario, pero la superioridad numérica no hizo que llegase una sola oportunidad de gol claro. Lin aprovecharía a falta de un minuto un error en un pase para robar el balón y colocar el definitivo 1-4 a puerta vacía. Nada más.

Afortunadamente ningún incidente grave a pesar del enfado del público. Los aficionados del Caja se quejaban tras el pitido final de que siempre ocurre lo mismo cuando juegan contra los “equipos grandes”. El domingo a las 19:00 el cuarto partido que se presenta igual de tenso que el de ayer. Esperemos que quede mucha final por ver aún.

Kike Martín

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