El Estadio Ernst Happel de Viena coronó en 2008 a la selección europea como reyes del Europa. 3 años después, en la ciudad de Aarhus, la selección Sub 21 ha vuelto a demostrar al viejo continente que, ahora mismo, España es la mayor potencia del deporte rey.

España se proclamó campeona de Europa Sub 21 después de ganar a Suiza por 2-0

Como en su día contamos en la previa, España llegaba a esta Europeo con un conjunto impresionante. Una plantilla potentísima, elaborada para alcanzar la gloria. Comenzó el torneo un poco titubeante, demostrando su superioridad técnica pero sin transformarlo en victorias. El empate ante Inglaterra, produjo alguna duda en el aficionado de a pie. Esa historia ya la habíamos escuchado antes: equipo con grandes expectativas que pincha en el primer partido. despistados remitirse al Suiza-España del Mundial de Sudáfrica 2010. Los otros dos partidos del grupo sirvieron para demostrar que la calidad española estaba un paso por delante del resto. Las semifinales sirvieron para enseñarnos que, como en cualquier torneo, el camino nunca es de rosas. El partido contra Bielorrusia hizo sacar a relucir el coraje español. Con un gol en el limbo de los 90 minutos, y después de arrasar en la prórroga, la “Rojita” mataba dos pájaros de un tiro: llegar a la final del Europeo Sub 21 tras 13 años sin hacerlo, y conseguir un billete para los Juegos Olímpicos.

La final se presentaba bonita. Siempre gusta enfrentarse a lo mejores, y si alguien había hecho méritos para hacer frente a España, esa era Suiza. Los helvéticos habían recibido halagos durante todo el torneo. Su juego correoso y coordinado les ponía en posición de disputarle el título al combinado nacional. El equipo de Pierluigi Tami ha demostrado que también hay futuro en la cantera del país centro-europeo. Han conseguido que su portero Yann Sommer no encajara un gol en todos los partido previos a la final. Y su tridente ofensivo, formado por Emeghara-Mehmedi-Shaqiri ha deslumbrado a los aficionados daneses. El conjunto suizo ha tratado bien la pelota, buscando combinaciones que le alcancen hasta el gol. Pero desde que España, en todas sus categorías, instaurara la “Dictadura del tiki-taka”, ningún equipo ha sido capaz de disputarle el dominio de la posesión. Esto lleva a los equipos que se enfrentan a la selección española, a ser más directos pues no disponen del preciado balón. Por supuesto, esta Suiza Sub 21 no iba a ser una excepción, y en la final, tuvo solo con algún detalle la posibilidad de batir la meta defendida por David de Gea.

El arquero español es uno de los nombres propios del torneo. Pero no podemos centrarnos solo en él, porque dejaríamos de hablar de cualquiera de los otros componentes de esta magnífica selección. La defensa ha sido un muro inexpugnable durante todo el torneo. Montoya-Botía-Domínguez-Didac; apunten esta línea defensiva porque nos salvará en más ocasiones. El medio del campo tiene un nivel de calidad estratosférico. Javi Martínez, Ander Herrera y Thiago han demostrado una superioridad insultante en la medular. Las dos alas, cubiertas por Muniaín y Juan Mata, han vuelto locos a cualquier rival que se les ha puesto por delante. Y en punta de lanza, Adrían. El delantero asturiano llegaba al torneo con la intención de disputarle el puesto a Bojan, que había sido titular durante la clasificación. Pero Luis Milla le dio el puesto a Adrían desde el primer partido, y lo cierto es que el chico no ha decepcionado. Aparte de ser el salvador en la semifinal, su racha goleadora ha sido premiada con el premio de Bota de Oro del torneo, después de anotar 5 goles durante toda la competición. Si al 11 de gala, le añadimos suplentes como Jeffren o Capel, que han sido capaces de dar aire cuando más lo necesitaba el equipo, tenemos una combinación perfecta para un justo vencedor.

Los nervios en la final son normales hasta para los más experimentados, y por eso no fue raro ver imprecisiones en los primero minutos. Pero a partir de ahí, España fue en busca de la victoria. Fiel a su estilo, tuvo un par de ocasiones hasta que obtuvo el premio. Un magnífico centro de Didac Vilá, con el que Ander solo que hacer un suave giro de cuello para mandar el balón a la red. La superioridad española se viera reflejada en el marcador. Suiza estuvo maniatada durante todo el partido. Muestra de ello fue que su primer disparo sobre portería llegara cuando ya pasaba media hora del comienzo del encuentro. Xherdan Shaqiri, quizás el jugador que más había sorprendido en lo que llevábamos de torneo, nunca tuvo la posibilidad de inquietar a los defensas españoles. No fue el único, pues la delantera suiza (que tenía un registro de 7 goles a favor antes de llegar a la final) no tuvo su día. Cuando el partido encaraba su recta final, Suiza realizó cambios y subió lineas en busca del empate. La tuvieron en dos centros al área, pero los remates no encontraron portería. En ese momento, cuando más apretaba Suiza, fue cuando volvio a aparecer la genialidad española. Thiago Alcántara es un jugador especial, que tiene “duende”. Por eso cuando en el minuto 81, vio al portero adelantado y que ningún jugador contrario hacía de barrera, no espero a que el árbitro pitara, para convertir un falta a 40 metros en un gol impresionante. La premisa de ponerse delante del balón cuando pitan una falta, una de las primeras cosas que enseñan los entrenadores a los niños, parece ser que no la han asimilado todavía en Suiza. Esa falta de concentración, permitió inventar al hijo de Mazinho el gol que dejaba sentenciada la final.

Estos “príncipes” han enseñado el potencial de las categorías inferiores españoles. Vicente del Bosque tiene en esta Sub 21 unos retales para impedir que baje el nivel de la selección absoluta. Mientras, las maquinaría de cantera no para, pues este verano también se disputan el Mundial Sub 20 en Colombia y el Europeo Sub 19 en Rumanía. No se extrañen si nos volvemos a llevar más alegrías con nuestras selecciones. Y ojo también a las nuevas estrellas que salgan de esos equipos. Aunque de momento, con esta Sub 21, estamos bien servidos.

Patrik Hernández (@PatrikSeppanen)

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