El 12 de Mayo del 2007 el Real Murcia volvía a Primera División. Con nuevo estadio y energías renovadas , se pretendía hacer del conjunto murciano un conjunto estable en la máxima categoría de nuestro fútbol.

Eso no ocurrió, la siguiente temporada ni Javier Clemente que accedió al banquillo murciando en el último tramo de liga debido a su amistad con Samper, ni jugadores como Fernando Baiano pudieron evitar el descenso murciano a Segunda División.

No duró mucho la aventura de Clemente en capital murciana, a mitad de la temporada 2008/2009 fue destituido con el Real Murcia en puestos de descenso. Finalmente José Campos salvaría al equipo. Pero lo de ese año no fue una casualidad, al año siguiente con jugadores como Sergio Fernández o Chando en la plantilla el conjunto murciano bajaba en un dramático partido ante el Girona a Segunda División B.

Es difícil salir del pozo de la Segunda División B. En el fútbol no profesional, ni la afición ni las televisiones son tan generosas como en Segunda División. En el “pozo” el fútbol es tan distinto como la carisma de los jugadores. Cuando un equipo desciende, se establece la duda sobre si en la confección de la plantilla deben estar los jugadores con altos salarios. ¿Arriesgar económicamente, o vender para comprar bonito y barato?

El Murcia arriesgó. Sergio Fernández, el hoy secretario técnico del Hércules, pasó del terreno de juego a los despachos y asumió las riendas de la dirección deportiva. Inaki Alonso, entrenador del Real Unión de Irún fue elegido para comandar un ambicioso proyecto que tenía como principal objetivo ser líder de grupo para sentenciar por la vía rápida el ansiado ascenso murciano.

Manteniendo a jugadores referencia como Chando, Pedro , Amaya o Aguilera y con la vuelta de un histórico del club como Richi, se establecieron las bases de un equipo que no quería perder la fe. El ascenso se presentaba como una obligación.

No se perdió, 82 puntos conseguidos en, probablemente, el grupo más difícil de Segunda División B. Tan sólo 21 goles en contra y 68 a favor, de los cuales 17 fueron conseguidos por Chando y 13 por Pedro, dos de sus principales jugadores referencia.

Una fase regular “asequible” acabó en un emparejamiento con el primer clasificado en el grupo 1, el Lugo. El conjunto dirigido por Quique Setién, con el propósito de desarrollar un juego con estilo y virtudes futbolísticas perdió por dos goles en su visita a La Condomina. En la vuelta, el resultado de 1-0 mandó al Murcia de vuelta a la Segunda División.

Porque la división de plata de nuestro fútbol es el hábitat natural del conjunto grana. Sus 50 temporadas, sus 11 ascensos a Primera y las 9 veces campeón de Segunda División hacen del conjunto dirigido por Iñaki Alonso, un candidato al ascenso en la temporada 2011/2012.

Pedro Antolinos

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