COMIENZA LA MAGIA vs EVOLUTION

Extraña manía la de empeñarse a hacer cine sobre Manga o comic en general, ya que este tipo de público suele ser muy exigente: que si no han innovado nada, que si es totalmente diferente, que si los personajes no se parecen, etc. Se han hecho basuras infames tanto desde el punto de vista cinematográfico como desde el punto de vista de similitud con el comic como La cosa del pantano de Wes Craven o Hulk, películas mediocres como Ichi the Killer o Los 4 fantásticos y películas de esas que llamamos de culto como Historia de Riki, basada en el manga Riki Oh. Pero en los últimos tiempos parece que algo está cambiando, las películas basadas en comics cada vez son mejores, o por lo menos se esfuerzan para no defraudar demasiado. La nueva saga de Batman de Christopher Nolan, Speed Racer de los Hnos. Wachowsky, Sin City, Gantz o la reciente Scott Pilgrim vs the World. Pero hay un Manga, querido por la mayoría de público que no ha conseguido tener una digna adaptación a la gran pantalla, Dragon Ball.

Todo empezó en 1991 con Bola de Dragón; Comienza la magia, una producción Taiwanesa, dirigida por dos directores que se basan en la primera película de animación de la serie La leyenda del dragón Shenron, donde un malvado monstruo quiere apoderarse de las bolas de dragón a base de destrucción. La estética de esta película, al más puro estilo Humor Amarillo (cartón piedra y disfraces de lo más cutres), respeta la atemporalidad de la serie y los espacios como la Kame House o la casita donde viven Goku y su abuelo Gohan, bastante fieles al manga. En cuanto a los personajes, tampoco están mal del todo, se respetan todo lo que pueden, ya que esta película no cuenta con los derechos de autor de Akira Toriyama y ninguno conserva su nombre original excepto Goku, en cuanto al aspecto de estos, el maestro Mutenroshi es de los más conseguidos y el cerdito Oolong es un simpático gordito que cambia de forma. Por último, los efectos especiales con que cuenta esta película son muy pobres debido al bajo presupuesto, pero están hechos con corazón, cabe destacar la nube Kinton o el bastón mágico, todo un despliegue de medios.

Casi 20 años después del estreno de este film, el público tenía ya muchas ganas de ver a Goku metido en el cine del siglo XXI, ya fuera por la presión de los fans o por tantos y tantos rumores, la 20th Century Fox compró los derechos de Dragon Ball y se puso manos a la obra. Dragon Ball Evolution, dirigida por James Wong, director de Destino Final 1 y 3 y El único, películas sin mucha relevancia, creo que fue el primer fallo de lo que podría haber sido una gran producción. También falla el no encontrar grandes actores a excepción de Chow Yun-Fat especialista en artes marciales que ha demostrado su arte en películas como El monje, Tigre y Dragón o Hard Boiled de John Woo, que interpreta al maestro Mutenroshi en probablemente uno de sus mayores fracasos, partiendo de que su aspecto es totalmente distinto al del personaje. En cuanto a la historia, es un popurrí de trozos del manga, comenzando por el principio de la serie con la presentación de los personajes, mezclado con la saga de Piccolo y con infinidad de trastocaciones de guión que alteran completamente la esencia del comic: Goku va al colegio en bici y allí es víctima del bulling, Mai, una de las esbirros del genial Pilaf, trabaja para Piccolo (que no tiene antenas y es gris). Chichi apenas tiene mala uva, Goku, cuya motivación es el amor para seguir peleando, se transforma en mono gigante al cumplir dieciocho años sin necesidad de cola y tiene un poster de futbol en su habitación… ¡impensable!

Estos son solo algunos de los factores que cambian en la película en cuanto al guión original. En cuanto a la estética, es demasiado actual (tirando a futurista) y no se respeta la atemporalidad de la serie, ni algunos de los escenarios como la Kame House y los personajes se alejan de los que fueron dibujados por Toriyama, un gris Piccolo, un Yamcha salido de la tómbola y una Bulma sin el pelo azul interpretada por Emmy Rossum (sin duda lo más bonito de la película) destiñen totalmente Bola de Dragón. Por ultimo los efectos especiales, que no están mal en cuanto a bolas de energía o las míticas cápsulas que se despliegan en extraños y siempre útiles y oportunos aparatos, quizás sean también de lo más destacable, sin ser nada del otro mundo.

Si queréis una recomendación, no veáis ninguna de estas dos películas, pero sé que es complicado si sois fans de Dragon Ball, si tenéis mono, os recomiendo Bola de Dragón: Comienza la magia, que a pesar de ser de muy baja calidad, estar doblada en latino y ser un tanto aburrida, al menos conserva el toque de humor DB, con animales que hablan y verdulerías por doquier.

Mis notas para estas películas son:

Bola de Dragón: Comienza la magia 3 sobre 10

Dragon Ball Evolution 1 sobre 10

M.A.

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