Argentina y Leo Messi se presentaban en Cordoba con la obligación de agradar y disipar dudas. La victoria era un deber y la aparición de sus más firme estrella una necesidad, había ansía de Messi. Bueno, pues la albiceleste apareció comandado por un Leo que por detrás de Higuaín y Agüero dejó de ser previsible y volvió a hacer daño entre las líneas enemigas.

 Salió Argentina con la convicción de que no conseguir una victoria no se contemplaba como opción. Con Di María, Agüero, Higuaín y Messi aumentó el dinamismo de una delantera que tuvo a Gago como principal beneficiario. Desorden táctico que se tradujo en multitud de ocasiones desperdiciadas por los referentes argentinos. Higuaín hasta en cinco ocasiones tuvo la posibilidad anotar el primer tanto, Burdisso al larguero, Agüero, Messi. Ataque y derribo argentino ante una Costa Rica muy débil. Cuando parecía que las tablas mandarían a los equipos al descanso, Gago empalmó un disparo desde fuera del área, Moreira despejó con los pies y el balón quedó en botas de Agüero para que adelantara al conjunto argentino. Gol psicológico a falta de un minuto que hizo a Argentina desatarse y quitarse los complejos.

Lo hizo Messi, porque tras la reanudación el 10 dio un recital de como se debe jugar entre líneas y como hacer daño a la defensa rival. Ayer el del Barcelona cambió las críticas de la monotonía por aplausos de reconocimiento. Ovacionado también por sus compañeros cuando este asistió a Agüero para que definiendo perfectamente hiciera el segundo tanto en su cuenta particular. También le rindió pleitesía Di María al anotar el tercer tanto argentino. Messi controló, arrancó y asistió perfectamente al fideo para que este fusilara las esperanzas de Costa Rica.

Argentina está clasificada para Cuartos de Final pero tendrá que mejorar en muchos aspectos. Batista no lográ encuadrar el equipo para tenga coherencia táctica, también es demasiado floja en defensa, cualquier rival con algo de contundencia le pone en problemas. Milito no está al nivel y Burdisso no es líder. Los anfitriones se aferrán a Messi y Agüero, con estos dos jugadores todo es posible.

Pedro Antolinos

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