Tercera semana de Tour de Francia y Thomas Voeckler sigue aguantando de amarillo en una de las rondas francesas más interesantes que se recuerdan. Los Pirineos pasaron sin pena ni gloria para ninguno de los grandes favoritos. Ni los hermanos Schleck, ni Cadel Evans, ni Alberto Contador parecieron tener intenciones de recortar distancias a un lider más que meritorio. Sin embargo, cuando París está cada vez más cerca, hoy se ha visto una etapa con unos 15 kilómetros finales preciosos. 

Donde nadie se esperaba un ataque, Contador probó primero las piernas de sus rivales directos en la lucha por la general, y luego reventó el grupo de los favoritos gracias a un fortísimo ataque en el quizá había más ilusión que fuerzas. Al final solo lo aguantaron Samuel Sánchez (que está haciendo un Tour buenísimo) y Cadel Evans, que en los últimos kilómetros les sacó cuatro segundos a sus compañeros de escapada.

Cortados se quedaron Andy y Frank Schleck, a los que quizá les pilló por sorpresa este repentino arranque del de Pinto, y Thomas Voeckler, que al final tiró de valor para perder menos de lo que se podía esperar. Gran ciclista el que viste la malla amarilla, quizá empujado por la autoridad que la propia indumentaria le regala. La pregunta es si podrá aguantar todas las hostilidades que le esperan.

Bonitas etapas las que vienen, seguro. Quizá Contador no pueda recortar los casi cuatro minutos que lo separan del actual líder, los cuarenta segundos que le saca Andy Schleck o los dos minutos que lo separan de Frank Schleck y Cadel Evans, pero hoy les ha puesto a prueba y pocos respondieron con clara solvencia. A Andy le fallaron las piernas y perdió un minuto con respecto al español. Con más acierto pedalearon su hermano y Thomas Voeckler, que se dejaron veinte segundos en la línea de llegada.

Las alegrias patrias vienen acompañadas además de un Samuel Sánchez que de momento ocupa la quinta posición en la general y que en ningún momento ha abandonado a los favoritos sobre la carretera. Con posibilidades de llevarse alguna etapa más en los puertos que quedan, el de Euskaltel está que se sale. Por ilusión que no sea.

Dejadas atrás las caídas, las magulladuras y las molestias, esperamos ver un Tour interesantísimo hasta el último metro.

Kike Martín

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