El binomio Argentina-Brasil, finalistas ambos de las últimas ediciones, se ha acabado en América. Uruguay con su victoria se hace cargo de la hegemonía sudamericana. Los charrúas, que no ganaban el título desde 1995, llegaron a Argentina después de ser cuarta en el pasado Mundial. Ese mismo bloque, ha demostrado la garra que le caracteriza y lleva el trofeo de vuelta a Montevideo. Está claro que no ha sido, ni de lejos, la mejor edición de la Copa América, por lo menos futbolísticamente hablando. Pero tampoco se puede negar, que en cuanto a términos de emoción, ha sido magnífica. Y Uruguay también es justo ganador, eso es innegable.

FASE DE GRUPOS 

Argentina dio el pistoletazo de salida al torneo frente a Bolivia. Rozando el esperpento, Agüero pudo empatar y dejada a la afición albiceleste sumida en un mar de dudas. No mejoró el juego argentino frente a Colombia. Los “cafeteros” perdonaron la vida a los de Batista conformandose con el empate. El “Checho” introdujo una serie de cambios que funcionaron ante Costa Rica, una victoria que le dejaba como segunda de grupo. Colombia fue uno de los equipos que mejor fútbol desplegó en esa primera fase. Uno de los onces iniciales más fuerte, con Radamel Falcao de punta de lanza. Costa Rica, dejó algún detalle bueno sobre todo en botas de Joel Campbell. Pero al ser el peor tercero de los 3 grupos, no pudo avanzar a la siguiente fase. El rabioso inicio de Bolivia, no fue más que una ilusión. Fue de más a menos, y acabo con un solo gol a favor y cinco en contra.

 

En Brasil tampoco estaban para tirar cohetes. Empezó con un empate ante Venezuela y sufrió para empatar frente a Paraguay. Pese a su mal juego, su victoria frente a Ecuador lo dejó como campeón del grupo B. Segunda acabó Venezuela. La “Vinotinto” ha tenido un crecimiento futbolistica increíble en estos últimos años. Jugadores Como Vizcarrondo, Tomás Rincón o Cichero, además de los “españoles” Miku y Rondón han conseguido que Venezuela fuera un rival difícil para cualquier equipo. Por su lado, Paraguay demostró que un hueso de roer. El “Tata” Martino entrena a un equipo muy rocosa, que ya demostró en Sudáfrica lo complicado que es superarles. Si la defensa es su punto fuerte, el gol fue la asignatura pendiente de los “guaraníes”. Tres empates permitieron que Paraguay pasara a la siguiente fase. La actuación de Ecuador fue más bien testimonial, pues solo arañó un punto en su primer partido.

Chile era uno de los equipos de los que más se esperaba. Tener al mejor jugador de la Serie A, Alexis Sánchez, daban motivos para la esperanza. Pero lo cierto es que no ha sido un torneo que haya destacado por grandes actuaciones individuales. Salvo excepciones (Forlán, Luis Suárez), algunos como Messi, Neymar o el propio Alexis no han estado en su mejor versión. En Chile creían que iban a echar de menos a Marcelo Bielsa, pero Claudio Borghi consiguió que la “Roja” acabara como campeón del grupo C, con 7 puntos. Uruguay no ganaba sus partidos con solvencia, pero su raza de campeón no permitía dejarlo fuera de cualquier quiniela. El ”Maestro” Tabarez, supo manejar a este grupo que tan buenos resultados le dio en el Mundial. Pese a que suene raro, la lesión de Cavani, resultó beneficiosa. Mientras, los peruanos llegaban a Argentina con bajas significativas como la de la “foquita” Farfán. Pero Sergio Markarían, dando los galones a Paolo Guerrero y Vargas, consiguió que Perú pudiera colarse en la siguiente ronda. Por último, México, que llegaba al torneo con una especie de Sub-22, mermada por un tema de meretrices, no pudo dar mucho de sí. Un solo gol para acabar con cero puntos como el peor equipo del torneo.

CUARTOS DE FINAL

Una vez acabada la fase de grupos, llegó la caída de los titanes. A cada partido, la caída del favorito era cada vez más fuerte. Estos cuartos de final se recordarán como la revolución de los pequeños. El primer partido enfrentó a Colombia y Perú. Radamel Falcao llegaba pletórico después de marcarle dos goles a Bolivia. Pero el partido contra Perú supuso una catástrofe. Todas las buenas maneras mostradas en los 3 primeros partidos no se vieron en este. Para colmo, Falcao fallaba un penalti con 0-0 en el marcador. El partido fue a la prorroga y cuando Lobatón marcó el 0-1 reventó el partido. El segundo gol peruano, obra de Vargas, mandaba a los del “Bolillo” Gomez directamente a casa. Con Perú ya en semifinales, la banca volvió a saltar en el clásico del Rio de la Plata. A priori era el enfrentamiento más nivelado, pero la expulsión de Diego “Ruso” Pérez a los 3 minutos de la primera parte parecía decantar el partido a favor de los argentinos. Pero, pudiendo resultar cansino con ello, volvió a salir la raza Uruguaya. Con Diego Lugano en plan “Negro Varela” (el gran central del famoso “Maracanazo”), un incansable Arevalo Ríos, y un imperial Muslera, el partido no solo llegó a la tiempo extra sino también a los penaltis. Ni Messi, ni Agüero, ni Higuaín. Aunque hubiera bajado el mismísimo Maradona, no hubieran podido con los charrúas. Llegaron los penaltis con la confianza que supone estar casi 50 minutos con uno menos. La expulsión de Javier Mascherano en el 86 había igualado las fuerzas. La tanda de la pena máxima, tuvo como protagonista a Carlos Tévez. El “Apache”, que había pasado de defenestrado tras su, en principio, no convocatoria a único imprescindible, vio como su disparo era detenido por Muslera. La anfitriona quedaba fuera, y su afición pedía que rodarancabezas. La cancha de Colón de Santa Fe, conocida como “El cementerio de los elefantes”, convertida en tumba albiceleste.

Las sorpresas no quedaron ahí. Brasil y Paraguay se enfrentaban de nuevo en cuartos de final tras haberse enfrentado en la fase de grupos. Cosas de un torneo de 3 grupos. Fue quizás el mejor partido de la “canarinha”, con innumerables ocasiones. Pero hubo un hombre que estaba dispuesto a amargarle la existencia, y la clasificación, a los de Mano Menezes. Esa era Justo Villar. El portero paraguayo lo paró absolutamente todo y permitió que su selección aguantara hasta los penaltis. A veces, el fútbol es injusto, y esta vez lo fue con Brasil. Lo fue durante los 120 minutos, pero no en los penaltis. Pocas veces se ha ejecutado un serie de penaltis tan mal. Los brasileños se tomaron la tanda de penaltis como si estuvieran en Copacabana jugándose quien paga las cervezas. O al menos lo pareció. Los paraguayos solo tuvieron que meter 2 penaltis para meterse en las semis. Chile era el último reducto de esperanza para los “favoritas”. Pero como ya había avisado en la fase previa, Venezuela quería dejar de ser la cenicienta. Y ni siquiera necesito de la prorroga para dejar a Chile en la cuneta. Los goles de Vizcarrondo y Cichero sellaron el billete de vuelta a casa de la numerosa afición chilena desplazada a Argentina.

SEMIFINALES

Se configuraron unas semifinales inesperadas. Uruguay-Perú y Paraguay-Venezuela como antesala a la final hubieran sonado a locura antes del torneo. Pero ahí estaban, y no eran inmerecidas. El duelo entre venezolanos y paraguayos fue otro muestra más de partido aguerrido, trabado y falto de calidad. Fueron los entrenados por Cesár Farías lo que más buscaron la victoria. Pero la suerte que tuvieron frente a Chile, les fue esquiva en la semifinales. Además, Justo Villar volvió a erigirse como ídolo paraguayo. El arquero frenó toda acometida venezolana y en la tanda de penaltis detuvo un penalti a Lucena, consiguiendo de esa manera un sitio en la final. No llegaban los guaranís a una final de Copa América desde 1979.

 

Mientras, los uruguayos, que llegaban espoleados por la victoria frente a Argentina, demostraron ser el mejor equipo. Desde el primer momento, Uruguay no dejó jugar cómodo a los Perú. Y cuando Luis Suárez cogió su escopeta, mató a los “incas” de dos tiros certeros. En menos de cinco minutos, del 52 al 57, el delantero del Liverpool marcaban los dos goles que sentenciaban el encuentro. Para rematar a Perú, el jugador de la Fiorentina, Juan Vargas le dio un codazo a Coates justo delante del árbitro. El peruano a la calle, y su equipo que se quedaba sin calidad y sus fuertes disparo. Pero Uruguay ya estaba a toda máquina. Llegaba a la final con la moral al 100%

FINAL

Y tal como reza nuestra crónica de la final, y como cantan los uruguayos, “volveremos a ser campeones, como la primera vez”. La “Celeste” se convierte de esta manera en la selección que más veces a levantado la Copa América. Hasta 15 veces han levantado el trofeo los charrúas, dejándolo como Rey de Reyes. Es increíble como un país de solo 3,5 millones de habitantes posea en su vitrinas con 15 Copas de América, 2 Mundiales y 2 oros Olímpicos.

El final del torneo deja este cuadro de honor

 

Ahora tendremos que esperar hasta 2015, para volver a disfrutar de esta competición tan mítica y emocionante. Mientras podemos consolarnos con los mejores goles que hemos visto en esta Copa América 2011                                                                          

Patrik Hernández (@PatrikSeppanen)                          

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