Primer partido oficial del fútbol inglés de la temporada y primer título para el United. Los de Ferguson no han variado su planteamiento: son un equipo combativo, sólido, con un toque de genialidad capaz de superar cualquier defensa y con mucho, mucho compañerismo, porque no se me ocurre un equipo del fútbol mundial que sea más solidario en las coberturas que el Manchester United. Un gol de Nani en el minuto 94 permitió a los red devils consumar la remontada y acabar llevándose la Community Shield. 

Su víctima fue el Manchester City, un equipo con tan poca personalidad que es capaz de dejarse remontar un 2-0 en 45 minutos de una final. Porque si al conjunto de Roberto Mancini lo tratase un psicoanalista sería capaz de escribir dos o tres tomos con todas las patologías que los citizens padecen. Pueden mostrarse como un conjunto equilibrado y rocoso o mostrar la peor de sus caras y, lo más curioso del caso, es que conviven con una inseguridad tan grande que todo esto son capaces de hacerlo en treinta minutos, incluso en menos. No cabe duda que el equipo de Roberto Mancini es uno de los grandes favoritos a ganar la Premier, en dura pugna con Manchester United y Chelsea, quedando Arsenal, Liverpool y Tottenham en un segundo grupo de “favoritos”. Sea como fuere, el caso es que el Manchester City tiene una de las plantillas más completas de la Premier, bien por calidad (este año ha sumado a Agüero, Clichy y Savic) o por profundidad de banquillo (a pesar de las quejas de Mancini acerca de una “plantilla corta”, la página oficial del Man. City incluye 35 jugadores) y se especula con añadir un nuevo nombre a esa larga lista, el de Wesley Sneijder. Más madera.

Decenas (cientos) de millones de libras depositadas en las manos de Roberto Mancini con las que ha incorporado al equipo las piezas que ha pedido en sus dos temporadas al frente la nave citizen. Y con ellas la presión, mayor a cada penique que gasta el entrenador italiano, porque el dinero del jeque puede parecer infinito, pero su paciencia no: este año exige un título -Premier League o Champions- para asegurar la continuidad de Mancini. Y esa presión hace explotar a Mancini, como ocurrió recientemente con el incidente con Balotelli en tierras americanas, o como el hecho de pedir más y más jugadores, porque no tengan dudas que es él quien ha pedido a Wesley Sneijder, por el que puja junto al Manchester United. ¿Será capaz de manejar la presión? ¿Podrá aislar a sus jugadores de ella?

Autor: El Bigote de Preciado (@preciadobigotin)

Fuente imagen: skysports.com
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