Uno de los mediapuntas más elegantes del fútbol europeo ha cambiado de zamarra. Los los últimos tres años Samir Nasri ha vestido el rojo gunner, pero a partir de esta temporada se verá identificado con el sky blue. Su traspaso al Manchester City no ha estado exento de polémica pues, a pesar de que Wenger no quería desprenderse del franco-argelino, su contrato expiraba en junio de 2012 y a partir de diciembre sería libre para negociar con cualquier club. Irse gratis en 2012 o cobrar 25 millones de libras por él ahora. Wenger afirmó que tuvo que realizar la venta “por razones psicológicas y financieras”.

Nasri rechazó varias ofertas de renovación del Arsenal que lo convertían en el jugador de la plantilla mejor pagado junto a Robin van Persie (más de 6 millones de € netos) para firmar un contrato con los citizens que ronda los 10 millones de € por cada uno de los cinco años que estará ligado al conjunto de Roberto Mancini. Ya veremos cuánto aguanta allí. O lo que dura Roberto Mancini.

Quizá los aficionados gunners le echen en cara que su traspaso ha sido por dinero (el mismo Frimpong afirmó en Twitter tras el traspaso “money is the root of all evil”) aunque también hay razones deportivas de por medio. Si bien en las últimas temporadas el Arsenal estaba por encima del City en cuanto a clasificación y competiciones europeas el año pasado fueron los de Manchester los que acabaron por encima del equipo de Wenger en la clasificación, además de alzarse con la F.A. Cup. Sea como fuere, Samir Nasri decidió agradecer a los aficionados londinenses y al cuerpo técnico todo lo que hicieron por él en las últimas temporadas. Sus declaraciones de hoy han sido más sorprendentes; ha afirmado que “el Manchester City es el club del futuro. Ahí es cuando nos reímos todos y recordamos los fútiles intentos de la UEFA por controlar las cuentas de los clubes, por llevar una “contabilidad ética”, equipos que puedan sufragar sus gastos con los ingresos recibidos por taquilla, publicidad, televisiones, patrocinios… Empresas solventes, en resumen.

Si el Manchester City, o al menos su modelo, es el club del futuro, nos espera un porvenir desalentador, en el que los clubes estarán en manos de multimillonarios que harán y desharán sin ningún tipo de estrategia más allá de rellenar con grandes nombres los puestos a ocupar. En el caso de los citizens, su plantilla actual –en el momento en que escribo este artículo– asciende a 37 jugadores. Quizá si pincháis en el enlace alguno de ellos ya no aparezca, como Craig Bellamy -16 millones €-, Roque Santa Cruz -20 millones €- o Emmanuel Adebayor -28’5 millones €- (entre guiones el precio de su traspaso). Será porque los han regalado o vendido por menos de la cuarta parte de lo que costaron, y eso sin hablar de sueldos. En el club del futuro se compran jugadores que utilizan durante una temporada por cifras que igualan o superan al presupuesto de clubes enteros. Pues menudo futuro más aburrido nos espera.

Autor: El Bigote de Preciado (@preciadobigotin)

Fuente imagen: skysports.com
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