Terminada la segunda jornada de la Liga BBVA (primera en jugarse), al margen de los aspectos deportivos/competitivos, de lo sorprendentemente bien que arrancaron Real Madrid y Barcelona, y de la gran actuación de jugadores como Cristiano Ronaldo, Messi, Soldado o Negredo, a muchos nos inunda una preocupación: ¿cuál es el futuro del fútbol en la radio?

Los puestos de radio en los estadios españoles han estado vacíos este fin de semana

Hemos vivido este fin de semana un hecho insólito en nuestro país. Se ha vetado la entrada de los periodistas radiofónicos y sus equipos técnicos a los estadios de fútbol, con la excepción del Ramón Sánchez-Pizjuán, recinto al que si tuvieron acceso para el Sevilla-Málaga. Cada cual, si quiso retransmitir en directo los encuentros, tuvo que hacerlo desde el estudio central de la emisora ayudándose de la televisión, con todos los inconvenientes que eso supone.

¿Motivos? Puramente económicos, intereses enfrentados de empresas de la información a ritmo de protestas de los clubes. Está bien, el fútbol es un negocio por encima de todo, antes que deporte es marca, y la marca sin los euros no es nada. Pero señores de los despachos, párense a pensar un segundo. ¿Cómo llegó la Liga Española a “explotar” y convertirse en lo que es ahora? Sí, gracias a la radio.

No puedo acordarme de un solo fin de semana de mi infancia sin estar pegado a la radio pendiente de la jornada. O tampoco puedo evitar pensar en esa gente en los bares viendo el partido de su equipo por la televisión, mientras tienen un auricular conectado a su oído pendientes del rival más directo, que juega a la misma hora. Lo mismo sucedía en los estadios, con el público cantando los goles de un partido que se celebraba a cientos de kilómetros gracias a que un par de aficionados llevaban una radio.

No, no podemos amputar al fútbol uno de sus miembros más importantes. El deporte rey sin las ondas no está vacío, y la radio sin el fútbol pierde gracia. No pongan ustedes como excusa al dinero. No tienen derecho. Las emisoras hicieron que el fútbol volviera a flote en sus peores momentos y lo lanzaron a lo que es hoy en día. Hay narraciones que pasarán a la historia: la Liga, la Champions, los triunfos de nuestra Selección… No podemos permitirnos perdernos esto.

Apuesten por el deporte, apuesten por el aficionado, y al final nadie tendrá que echar nada en falta.

Kike Martín

Anuncios