La hostilidad de Montmeló hacia Simoncelli fue una constante a lo largo del fin de semana

Llegaba el mundial a Catalunya para celebrar las dos décadas de Montmeló en el calendario. Y lo hacía sin el más laureado piloto local, Dani Pedrosa; que no pudo recuperarse de su lesión de hace quince días en Le Mans, cuando Simoncelli hizo de las suyas y se llevó al catalán al suelo. Tras un viernes y un sábado donde los abucheos a Marco fueron la tónica, llegó el domingo con 125 para abrir boca.

Nico Terol salió bien desde la pole y rápidamente Maverick Viñales le cogió la rueda, aunque el francés Johann Zarco no tardó demasiado en unirse a ambos para formar el terceto de cabeza que habría de disputarse la victoria. Los alemanes Cortese y Folger no conseguían hacer una buena salida y se veían forzados a una remontada para salvar el mayor número de puntos posibles, mientras en el primer giro quedaban fuera de combate pilotos como el portugués Oliveira, el malayo Khairuddin y los ingleses Webb y Stafford.

El trío de cabeza rodó junto la primera mitad de la carrera, con Maverick y Nico alternándose en primera posición y Zarco más a la expectativa. Por detrás, Faubel y Folger rodaban juntos por delante de un grupo con Cortese, Gadea y Efrén Vázquez, que se vio obligado a colarse en una recta al ser adelantado por Folger y perdía unos segundos decisivos que le privaban de una hipotética lucha por el podio. Más