Hacía tiempo que Nadal no ganaba un partido tan duro como el que ha jugado frente a Ivo Karlovic. Dos horas y 23 minutos de lucha continua para llegar a las semifinales con un marcador de 5-7, 6-1 y 7-6 (7) gracias a la constancia y al buen hacer del balear que supo mantener la cabeza fría y encauzar un partido que comenzó difícil.